Zanahoria

Las primeras zanahorias, de las que se tiene constancia y documentadas, que comió un ser humano (Afganistán, año 3.000 a. C) eran púrpuras por fuera y amarillas por dentro. La materia colorante amarilla es la carotina, nombre derivado del griego karota y karoton con que designaban la raíz de la zanahoria.

Esta raíz se usaba en la medicina tradicional en infusión como diurético y otras afecciones entre ellas la palidez. De aquí que aun se sigua usando en diferentes preparados para acelerar el bronceado gracias a los pigmentos amarillo anaranjado. ¿Quién no utilizó alguna vez el aceite de zanahoria?.

Su principal acción proviene de su riqueza vitamínica en especial de la vitamina A, en forma de beta caroteno. Este es el responsable de que antiguamente se pensase que comer zanahorias agudizaba la visión nocturna y es que esta provitamina se acumula en la piel y ojos ejerciendo su acción antioxidante frente a un daño oxidativo principalmente. También actúan sobre la diferenciación celular y tisular, mediante la expresión de ciertos genes.

Es probablemente la verdura más rica en este compuesto.

 

 

Componente 100 g de zanahoria
Energía (Kcal) 33,00
Agua (gr) 87,00
Proteínas (gr) 0,90
HC (gr) 7,30
Fibra (gr) 2,90
Azúcares (gr) 6,85
Glucosa (g) 1,13
Fructosa (g) 1,76
Grasa total (gr) 0,19
Vitamina A (mcgEq) 1.346,00
Beta-caroteno (mcg) (*) 6.628,00
Luteína + zeaxantina (mcg) (*) 288,00
Calcio (mg) 27,00
Hierro (mg) 0,30
Magnesio (mg) 10,00
Fósforo (mg) 16,00
Potasio (mg) 286,00
Sodio (mg) 35,00
Cinc (mg) 0,20
Cloro (mg) 33,00
Vitamina C (mg) 7,00
Ácido fólico (mcg) 30,00
Vitamina E (mg) 0,50

Fuente. Mataix J, et al. Tabla de Composición de Alimentos. 6.ª ed. Granada: Universidad de Granada; 2011.

 

La zanahoria también tiene una significativa cantidad de ácido fólico. Como se veía en el calabacín, esta vitamina del grupo B posee diversos beneficios para la salud. Es principalmente importante entre mujeres embarazadas o planeando hacerlo porque puede prevenir abortos, está involucrada en la prevención de la espina bífida del feto y del retraso en el crecimiento fetal.

Una ingesta adecuada de acido fólico también se ha asociado a un mejor manejo de la depresión (en tratamiento), disminución del riesgo de enfermedades cardiovasculares, Alzheimer y demencia por mejorar las funciones cognitivas.

Sus vitaminas principales, beta carotenos y ácido fólico se pierden levemente con el calor por tanto su consumo en crudo asegura la mejor ingesta de sus nutrientes. Si se cocinase la mejor manera será al vapor para evitar el paso de los nutrientes al agua de cocinado.

Su contenido en azúcares también la convierten en una buena opción para ensaladas y postres como el famoso y delicioso Carrot cake o el exótico postre hindú Gajar halwa .