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Alimentos afrodisiacos, el mejor regalo de San Valentín

Alimentos afrodisiacos, el mejor regalo de San Valentín

En San Valentín todo parece ser corazones, regalitos, cenas y rosas, pero la raíz del amor es mucho más profunda.

Y es que hoy, es un día dedicado al amor y queremos hacerte reflexionar acerca de lo que esto representa. El amor necesita intimidad, que la pareja disfrute de esos momentos que hacen del amor por tu pareja diferente al amor por un familiar o mascota, hablamos de la pasión, el deseo, la chispa, el sexo, si, sexo, esa cosa de la que tan poco hablamos y sin la cual no habrías nacido.
El sexo (independientemente de la calidad) nos dio la vida y el sexo (de buena calidad) nos la mantiene viva. Una vida sexual activa y satisfactoria es el grado máximo de intimidad, genera complicidad entre la pareja y favorece el mantener una buena relación. Personas que establecen buenas relaciones interpersonales tiene más probabilidades de llevar vidas más felices. Si realmente quieres hacer algo por cuidar el amor ya no solo hoy, sino todos los días,  dedícale algo de tiempo a cuidar tu vida sexual, a escuchar a tu pareja, escucharte a ti, a experimentar. ¿Por donde empezar? Si como este es un blog dedicado a alimentación ecológica, un buen punto de partida puede ser conocer los alimentos afrodisiacos y tal vez solo leyendo esta información ya se te ocurran tus propias ideas.

Los alimentos y las especias han sido y son considerados potentes afrodisiacos en múltiples culturas. Por ejemplo, en la India, país de las especias y cuna del kamasutra o tantra, le dan tanta importancia a los afrodisiacos para estimular y mantener la libido como a las diversas posturas.

Fuente:https://universohindu.com/kamasutra-hindu/

 


El carácter afrodisiaco de un alimento puede dárselo bien su forma, sus antecedentes culturales o las sustancias que contienen. Veamos cada uno de ellos:


1. Afrodisiacos por asociación: se basan en la asociación de la apariencia de los órganos reproductores del ser humano. Por ejemplo, el plátano, el pepino, las ostras, y las almejas. Quizás también las manzanas rojas, las fresas, y las peras, que podrían recordar al cuerpo femenino.
2. Afrodisiacos por estimulación de las vías analógicas: estos son los que generalmente actúan con mayor rapidez. Pueden encontrarse en los aromas de ciertos alimentos, los perfumes, e incluso en el polen. Aunque su mecanismo de actuación es un misterio, se puede decir que despiertan los sentidos y en consecuencia el deseo por la otra persona.
3. Afrodisiacos de acción central: Son aquellos que aluden básicamente a toda sustancia específica que logre aumentar el deseo sexual. Éstos pueden ser fármacos, hormonas, alimentos o sustancias con acción desinhibidora que contengan en sus ingredientes la posibilidad de elevar la dopamina del sistema nervioso central. Por ejemplo; la testosterona, melanocitos, MSH, básicamente hormonas afines.
4. Afrodisiacos culturales: estos incluyen aquellos que en la mitología adoptaron forma de afrodisiaco sin serlo necesariamente. Por ejemplo, los mariscos y el ginseng, u otros como el guaraná, algunos picantes, y varios alimentos que contienen péptidos que podrían contribuir a una buena sexualidad e incluso a mejorar la función eréctil en los hombres.


Conozcamos los siete afrodisiacos más populares:


CANELA: es el afrodisiaco por excelencia, su olor seductor y su sabor con capacidad de generar sensación de calor consiguen una estimulación del riego sanguíneo y por tanto una mayor excitación.
CHOCOLATE: le sigue de cerca a la canela, no solo porque su sabor y olor dan pie a diversos juegos corporales sino porque es rico en feniletilamina que aumenta la liberación de dopamina y endorfinas que aumentan la excitación y el deseo.
ALMENDRAS: dan energía gracias a su contenido en ácidos grasos no saturados y tradicionalmente se pensaba que fomentaban la fertilidad femenina. Son ricas en arginina y vitamina B3 que favorecen la dilatación de los vasos sanguíneos ayudando a la erección y excitación.
MACA: raíz andina utilizada ancestralmente como potenciadora de la libido a través de su acción estimuladora en general y hormonal en particular. Utilizada también en desajustes hormonales.
FRESAS: su olor y forma también han hecho que las fresas se instauren como afrodisiaco popular. Además, son ricas en vitamina C, K, Mg que favorecen el deseo sexual y libido. Lo mismo ocurre con el plátano cuya asociación es clara.
OSTRAS: además de su forma y textura sugerentes, son ricas en zinc, mineral involucrado en la producción de testosterona y deseo sexual.

Raíz de maca

Nuestros amados alimentos, como acabáis de descubrir, no solamente nos pueden proporcionar salud, bienestar y proteger frente a enfermedades, sino que también pueden ayudarnos a mejorar nuestra vida en pareja de la manera más fácil, sana ¡y barata! Como para casi todo en la vida, solo hace falta una buena receta cuyos ingredientes incluyan motivación, curiosidad, ilusión y abundante amor.

MERIENDAS ESCOLARES MÁS SANAS Y ECOLÓGICAS

MERIENDAS ESCOLARES MÁS SANAS Y ECOLÓGICAS

La correcta alimentación de los más pequeños y la prevención de la obesidad infantil son temas que cada vez preocupan más a la sociedad actual.

En este espacio lo hemos abordado  en varias ocasiones hablando de  temas como por qué les cuesta tanto a los niños comer verduras, alimentos para el invierno, abordar la vuelta al cole o como plantear la alimentación cuando aparecen alergias o intolerancias.

En esta ocasión vamos a hablar de la merienda y media mañana, del desayuno ya hablamos anteriormente, pues en ocasiones las pautas que nos encontramos en los colegios pueden llevar a confusión y muchas veces por no saber o no tener tiempo para preparar algo saludable les acabamos dando bollería industrial, zumos envasados, yogures azucarados y todo tipo de alimentos ultra-procesados muy pobres nutricionalmente.

Por eso os queremos plantear alternativas para que el problema ya no sea por falta de ideas. Con respecto a la dificultad o tiempo que conlleva hacer este cambio, realmente no es tanto una vez que se coge el hábito y si lo fuese ¿acaso no merece la pena dedicarle algo más de tiempo a la salud de nuestros hijos?.

En este cuadro os proponemos opciones que se pueden dar siguiendo el modelo usado en la mayoría de los colegios para dar a media mañana.

OPCIONES SALUDABLES SEGÚN GRUPOS DE ALIMENTOS

Lácteos Yogur natural entero
Kéfir entero
Postre de soja o avena sin azúcares añadidos
Fruta Fruta entera o troceada
Verdura tipo tomatito cherry ecológico Angelle o zanahorias baby
Macedonia de fruta
Zumo Zumo de frutas hecho en casa con batidora mejor que licuadora.
Se puede añadir leche entera, yogur natural o bebida vegetal sin azúcares añadidos
Galletas/
Barritas
Hacer galletas/barritas en casa de avena, plátano y/o chocolate
Hacer barritas de frutos secos y fruta seca
Onza de chocolate negro con unos frutos secos crudos
Bocadillo/
Sandwich
Integral con humus, paté de berenjena (baba ganush) u otro paté vegetal
Integral con guacamole o aguacate untado y tomate
Integral con tortilla o pechuga de pollo ecológica

 Tabla adaptada de midietacojea 

COMBINACIONES PARA LLEVAR AL COLE UN TUPER SALUDABLE O MERIENDAS 

  1. Yogur natural con avena y fruta picada
  2. Batido de bebida vegetal sin azucares añadidos con avena y plátano
  3. Yogur natural con fruta y frutos secos crudos picados
  4. Pan integral con aguacate, tomate, aceite
  5. Mix de mini verduras como zanahoria, cherry y pepino con un puñado de frutos secos crudos
  6. Sándwich integral o de semillas con humus y rodajas  de tomate
  7. Brik monodosis de bebida vegetal sin azucares añadidos con muffins o galletas de avena y manzana

 

Tupper saludable
Tupper saludable

Los gazpachos y zumos Biosabor también son una buena opción para la merienda e incluso media mañana para aquellos más atrevidos y, aunque no sustituyen a la fruta o verdura fresca, aportan nutrientes de verduras ecológicas y sin azúcares añadidos y bajos en fructosa naturalmente presente pues los zumos de verdura tiene mucha menos que los de fruta en general.

Para continuar con una alimentación equilibrada el resto del día, existen diversos modelos de alimentación sana a seguir como por ejemplo la pirámide de los alimentos o el plato saludable de Harvard. Con este último resulta más fácil de visualizar como debe de estar compuesto un plato ideal de manera muy general:

 

https://www.hsph.harvard.edu/nutritionsource/healthy-eating-plate/translations/spanish/
https://www.hsph.harvard.edu/nutritionsource/healthy-eating-plate/translations/spanish/

 

Por último os dejamos los enlaces a algunas recetas interesantes para que podáis deshaceros de la bollería industrial y empezar a experimentar con la cocina saludable. Tal vez a los niños de primeras les cueste pero se irán acostumbrando y a la larga os lo agradecerán:

 

 

 

 

 

 

 

¿Por qué les cuesta tanto a los niños comer verduras?

¿Por qué les cuesta tanto a los niños comer verduras?

La lucha que mantenemos la mayoría de las madres para conseguir que nuestros pequeños coman verduras tiene una explicación científica.

Si, lo que hasta ahora considerábamos una manía o rechazo típico de los niños, es un instinto de supervivencia arraigado en nuestro ADN. Muchas veces ni las prueban, solo con ver su color verde el rechazo es profundo.

En la Universidad de Yale estudiaron a 100 niños y niñas de edades comprendidas entre 8 y 18 meses y comprobaron que una vez que los pequeños detectaban una planta/verdura entre los objetos que les presentaban, la rechazaban inmediatamente.

Según los investigadores este rechazo tajante se debe a que la evolución humana ha programado a los bebés para ello. Las plantas pueden ser peligrosas si se desconocen, algunas pueden contener toxinas, venenos o defensas físicas como las espinas. Nuestros antepasados, hace miles de años, vivían estos peligros de envenenamiento y por eso esta información tan valiosa sigue presente en nuestra biología. Si os dais cuenta, el “no” se da hacia los alimentos que pueden resultar potencialmente peligrosos como son, las verduras, las frutas y la carne.

Niña comiendo naranja
Niña comiendo naranja

Por si esta explicación fuera poco, hay que añadir que el ser humano tiene 27 receptores para el sabor amargo y tan solo 3 para el dulce, este mecanismo para detectar “venenos” nos hace que seamos muy reacios al amargor por considerarlo peligroso. Las verduras tienen mucho calcio, mineral esencial para nuestros huesos pero por desgracia, es el responsable del sabor amargo. Pasado el tiempo, nuestro instinto va dejando paso a las costumbres y el razonamiento se impone al rechazo inicial, pero para eso los niños ya tienen que ser mayores.

Así que no debemos desesperarnos por la negativa recurrente de los peques a comer verdura, lo que podemos hacer es buscar alternativas para que se vayan acostumbrando a su olor y sabor. Es fundamental que vean a sus padres comer verdura habitualmente para que entiendan que es parte de la alimentación normal, aunque nunca se les debe obligar a comerlas.

En la Universidad de Granada hicieron un estudio muy interesante sobre las verduras y los niños. Descubrieron que cuando a las niñas y niños se les permitía elegir las verduras que iban a comer ese día, la respuesta era más positiva. De hecho aumentaron 40 gramos en el consumo diario todos los alumnos que pudieron elegir durante un mes. Este estudio es muy significativo ya que muestra claramente cómo hay alternativas para introducir la verdura de manera amistosa.

Nuestro consejo es que se cocinen de forma atractiva, combinándola con salsas más dulces que enmascaren el sabor del calcio. Introducirlas en los platos que más les gusten como acompañamiento. Os vamos a dar algunas ideas de preparación :

*Hagamos pizzas caseras con verduras

*Pasta salteada con brócoli y tomate cherry.

*Judías verdes rehogadas con jamón y huevo duro.

*Las espinacas pueden ir en las tortillas.

*Coliflor en bechamel o rebozada.

*Si el brócoli lo aderezamos con mayonesa casera conseguiremos disfrazar su sabor y su aspecto, ya que los niños son muy reacios a “los arbolitos pequeños” como suelen llamarlo.

*El cuscús con verduras es un plato que les suele sorprender y gustar.

Cuscús de verduras
Pizza de brócoli

 

 

 

 

 

 

También se puede hacer un menú cromático con los peques, es divertido y a demás de ayudarnos a planificar la semana, nos ayuda a probar nuevas frutas y verduras.

Por ejemplo:

           Lunes rojo, comemos ensalada de tomate con queso mozzarella y merendamos manzanas rojas asadas. Cenaremos un gazpacho de invierno de Bio Sabor.

          Martes  color naranja, solomillo a la naranja, merendaremos caquis y cenaremos puré de calabaza con calabacín y cebolla.

          Miércoles verde, haremos un pescado al horno con brócoli y mayonesa, para merendar uvas y cenaremos unos creps de espinacas con queso derretido.

          Etc…..

En fin madres y padres, no desesperéis, es importante que vayamos acostumbrando poco a poco el paladar de nuestros hijos. No obliguéis a nadie a comer en contra de su voluntad porque a la larga es peor. La comida debe ser un momento de encuentro agradable para que no se asocie con malos ratos.

Dentro de nuestra gama de productos podréis encontrar una ayuda extra para vuestra cruzada. Los gazpachos, salmorejo, tomates cherry  o los pimientos dulces pueden ser la solución para una alimentación sana.

 

Delfines banana

 

¿Qué alimentación es la más acertada para los niños cuando llega el invierno?

¿Qué alimentación es la más acertada para los niños cuando llega el invierno?

El invierno es una época del año difícil para los niños y niñas, sobre todo si son muy pequeños. Los horarios son más estrictos y a veces no coinciden con sus biorritmos, tienen mucho desgaste intelectual, los virus y bacterias atacan a sus sistemas inmunológicos todavía inexpertos y emocionalmente están más expuestos al estrés que en verano.

Desde la alimentación podemos hacer mucho por ellos y os vamos a dar unas pautas que os ayudarán a nutrir sus cuerpos y mentes.

Es importante ser conscientes de que las verduras y frutas de temporada tienen en abundancia  los nutrientes que el ser humano necesita en esa época del año determinada. Nuestra primera recomendación es esa, seguir el orden de la naturaleza y elaborar nuestra dieta en función de lo que nos provee cada estación.

¿Qué necesitamos reforzar en la dieta de los peques en invierno y qué debemos aportar?

          Aporte extra de vitamina C y A para reforzar el sistema inmunológico.

          Aporte energético para combatir el frío y ayudar a la actividad física.

          Aporte de omegas para el esfuerzo intelectual.

Para reforzar el sistema inmunológico tenemos que aumentar el aporte de vitaminas C y A. Las frutas de invierno tienen mucha vitamina C, como las naranjas, mandarinas, papaya, pomelos, uvas, granadas, chirimoyas, etc. Ocurre lo mismo con las verduras de invierno sobre todo las de hojas muy verdes como las coles de Bruselas, las acelgas, espinacas, brócoli, coliflor, escarola, endibias, etc. Esta vitamina es la responsable de la formación del colágeno en las articulaciones, los huesos, los dientes y también es esencial en la formación de glóbulos rojos. Ayuda al sistema inmunológico en la resistencia a las infecciones y es necesaria para la absorción del hierro. No se ha demostrado que la ingesta de vitamina C pueda prevenir los catarros, pero si se ha estudiado que ayuda mucho a la recuperación de los procesos gripales cuando ya han afectado al organismo.

Las verduras pierden muchas propiedades al cocinarlas así que si acostumbráis a vuestros hijos a comerlas crudas, las vitaminas les llegarán en mayor cantidad. Ensaladas de escarola, endibias, espinacas, rúcula, canónigos y todo tipo de lechugas acompañando a la carne o pescado son perfectas aliadas nutricionales.

Cuando cocinéis el resto de verduras, no tiréis nunca el agua sobrante porque en ella quedan muchos nutrientes, aprovechadlo para hacer caldos; a demás de calentar el cuerpo, lo hidrata y lo nutre. Los caldos son muy beneficiosos para el organismo, así como las sopas y cremas de verduras.

Las frutas son estupendas para comerlas entre horas, sacian el hambre, aportan una gran cantidad de fibra que regula el tránsito intestinal y muchas vitaminas. Son perfectas para almuerzos o meriendas. Si las queréis comer como postre os recomendamos las cítricas, ya que ayudan a metabolizar el hierro de los alimentos. Sobre todo la papaya, que os ayudará a tener buenas digestiones.

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A demás de la vitamina C, la vitamina A también es un potente antioxidante. La vitamina A la podemos encontrar en alimentos de origen animal y se le llama retinol. Los huevos la tienen en abundancia, los pescados azules  y los productos lácteos. Y si la vitamina A proviene de los vegetales se encuentra en forma de beta-carotenos (provitamina A) y se encuentra en las hojas verdes de las verduras, en la calabaza y zanahorias. Los tomates y los pimientos la tienen en grandes cantidades. En nuestro gazpacho de invierno está todo el aporte de vitamina C y A que necesita nuestro cuerpo, ya que lleva tomate, zanahoria, calabaza, brócoli, cebollas, ajo, etc. Si lo calientas un poco y le añades un huevo duro puedes ponerlo como primer plato con la tranquilidad de saber que les estás alimentando bien.

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¿Cómo podemos aportar energía extra en invierno? Mi consejo es que lo hagamos a través de las legumbres. Hay que recuperar en nuestras dietas esos potajes  que nos hacían las abuelas con garbanzos, de judías blancas o rojas, o las lentejas con chorizo. Las legumbres tienen un alto valor proteico, aportan carbohidratos y tienen cantidades elevadas de ácido fólico y hierro. Son un alimento que en invierno ayuda a mantener el calor corporal y da la energía necesaria para que nuestros pequeños puedan rendir en sus actividades. Un truco para que no produzcan tantos gases es especiarlas con pimienta negra, romero, comino, hinojo o tomillo. También funciona echar una cucharada de bicarbonato de sodio.

Y por último, os aconsejamos un aporte extra de omega 3, esto ayudará a que los niños se concentren más en el colegio y a reforzar sus neurotransmisores cerebrales. Los omegas son ácidos grasos poliinsaturados esenciales, es decir, ácidos que nuestro organismo no fabrica por sí mismo y que tenemos que ingerir a través de la alimentación. Son importantísimos en el desarrollo de los niños porque intervienen en la formación de las membranas celulares, de la retina y de las hormonas. Se ocupan del funcionamiento del sistema cardiovascular, del funcionamiento de las neuronas y sus transmisiones químicas y refuerzan el sistema inmunológico. El omega 3 se encuentra en el pescado pero también en los frutos secos. Son muy conocidas las propiedades beneficiosas del pescado en nuestra dieta, pero las propiedades de los frutos secos son más desconocidas y sobre ellas os quiero hablar. Los frutos secos no sólo aportan omega sino que a demás son ricos en minerales, en vitamina E, fósforo, magnesio, calcio, hierro y zinc, entre otros nutrientes.

Es recomendable comer un puñado o dos todos los días y es fundamental comerlos crudos, sin tostar y sin aditivos. Yo los añado a los yogures ecológicos de los niños. Y en esta época, aprovecho las castañas para dárselas en la merienda. Al tener mucha fibra sacian el hambre y les encanta su sabor. Las almendras, nueces, pistachos, nueces de macadamia o manís, son muy recomendables en las dietas porque aportan muchos nutrientes esenciales y se pueden introducir en los platos de diferentes formas, en ensaladas, salsas, bizcochos, etc. A demás, son muy cómodos de transportar y puedes llevar siempre un tarrito con frutos secos en el bolso para matar el gusanillo entre comidas.

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Recordad, el invierno requiere que nuestra alimentación sea más calórica, esto no tiene por qué traducirse en gordura, muy al contrario. Si nos alejamos de la bollería industrial llena de grasas trans y seguimos con la dieta mediterránea de carne, pescado, legumbres, verduras,  frutas y frutos secos, es improbable que engordemos. Nuestras hijas e hijos tendrán todos los nutrientes que necesitan para su desarrollo cerebral, hormonal, muscular y en definitiva vital.

Llegan el frío y el gazpacho de invierno

Llegan el frío y el gazpacho de invierno

Una vez más el frío llega de repente y aunque sepamos que tenía que pasar, nos pilla desprevenidos. Esto implica que tan rápido como tenemos que sacar los abrigos y edredones, tendremos que preparar nuestra despensa para comer caliente y nutritivamente intentando frenar en la medida de lo posible los molestos resfriados.

Para contribuir al ritual otoñal, Biosabor lanzó el año pasado al mercado el Gazpacho de Invierno para permitir mantener los sabores del verano durante todo el invierno. ¿Y cómo conseguimos esto? La motivación inicial surgía del saber que disponiendo de un producto tan sano y de tan buena calidad como el gazpacho, era una verdadera pena que solo se consumiera  en verano, siendo esto sobretodo una cuestión cultural y de hábitos pues ¿a caso no tomamos zumos refrigerados en invierno?¿y agua del frigorífico? ¿ensaladas?.

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Pero aun así parece que con el frío se consumen más alimentos calientes y verduras en forma de purés o sopas. El inconveniente de esto es que muchos  vegetales pierden sus nutrientes al ser cocinados y por esto dichas sopas podrían no ser tan nutritivas como se piensa. Por esta razón haber sacado al mercado una crema de verduras no habría asegurado el que fuese tan nutritivo como el gazpacho que está elaborado con vegetales crudos y es más parecido a una ensalada liquida que a una sopa.

De aquí nace el gazpacho de invierno, una fusión entre sopa de verduras caliente invernal y el sabroso gazpacho veraniego cuyos ingredientes ecológicos de temporada especialmente seleccionados con fines nutritivos  y lo mejor de todo, en crudo. Estos ingredientes además de los tradicionales del gazpacho son el brócoli, la calabaza, el calabacín y la zanahoria, todos ecológicos,  y se puede consumir tanto a temperatura ambiente como caliente. 3 minutos de calor serán suficientes para calentarlo sin cocinar los vegetales y evitar pérdidas de nutrientes.

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¿Cómo y con qué te puedes tomar el gazpacho de invierno?

          Caliente con huevo. Introducir el huevo crudo en el gazpacho y calentar hasta que se cuaje.

          Caliente con taquitos de boniato y calabaza. Meter una bandeja en el horno con taquitos de boniato y calabaza y una vez que estén cocinados añadir al gazpacho ya calentado.

          Frío con taquitos de papaya y perejil. Puedes trocear la papaya en su punto de maduración. Recuerda las propiedades de la papaya aquí.

          A temperatura ambiente antes de las comidas como elemento nutritivo, bajo en calorías y saciante.

Su composición nutricional destaca por ser rico en minerales como el calcio, fósforo, potasio, magnesio y zinc;  vitaminas A, B3 y K; polifenoles y licopeno, además de un bajo contenido en calorías por tener solo verduras y menos aceite de oliva que el gazpacho tradicional. Esto lo hace apto para diferentes personas y situaciones como reconstituyente después del deporte, saciante antes de la comida, para asegurar que los niños comen verdura, como comida rápida o sencillamente porque te apetezca disfrutar de su sabor.

Como  garantía de todo esto, la primavera pasada, el gazpacho de invierno recibió el Premio Nutrigold 2016 al producto más innovador. Esto ocurrió en la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid, durante la celebración de las XX Jornadas de Nutrición Práctica organizadas por la Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación, la Fundación Alimentación Saludable y la consultora especializada en el ámbito de la salud SPRIM.  Toda la información con respecto al premio y al evento aquí.