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¿POR QUÉ SEGUIMOS CONSUMIENDO BEBIDAS LIGHT O ZERO?

¿POR QUÉ SEGUIMOS CONSUMIENDO BEBIDAS LIGHT O ZERO?

Aunque un reciente estudio haya demostrado que las bebidas light edulcoradas pueden aumentar el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, entre otras, ya sabemos desde hace tiempo que tanto azúcares como edulcorantes son serios enemigos de nuestra salud. Aun así seguimos consumiendo despreocupadamente bebidas azucaradas y edulcoradas lo cual resulta paradójico en una era de gran preocupación por la salud y por el culto al cuerpo.

EL ESTUDIO 

El estudio recientemente publicado por la American Heart Association (AHA Journal) dice que “beber dos o más bebidas endulzadas artificialmente al día está relacionado con un mayor riesgo de accidentes cerebrovasculares causados ​​por coágulos, así como con ataques cardíacos y muerte prematura en mujeres estadounidenses de más de 50 años”. Estas conclusiones podrían permitir a algún oportunista pensar que tanto hombres como mujeres menores de 50 como cualquiera que tome menos de 2 bebidas de este tipo al día, no se den por aludidos pero no podemos olvidar que cuando el río suena agua lleva y que este estudio no es la única lanza que apunta a los aspectos negativos de este tipo de bebidas.

EL AZÚCAR

Cuando saltaron las alarmas con respecto a los peligros del azúcar para la salud, los edulcorantes vieron su oportunidad y se proclamaron como sustitutos con la esperanza de reducir los daños que el azúcar causaba. Por suerte o por desgracia, otro reciente estudio ha podido demostrar que el consumo de edulcorantes no aporta ningún beneficio para la salud. La revisión publicada por el British Medical Journal pudo comprobar como no había diferencias en perdida de peso ni niveles de glucosa en sangre entre participantes que consumían azúcar o los que elegían edulcorantes.

Ya hemos comentado en otros artículos como el consumo en general de productos edulcorados, bien refrescos, zumos o yogures pueden incluso perjudicar al peso pues genera una falsa sensación de saciedad y al poco tiempo aparece un hambre mayor. Esto no ocurre con un yogur natural entero por ejemplo cuyo contendido en grasa hace que sea más saciante y se reduzca la ansiedad por la siguiente comida.

EL GAZPACHO

Lo mismo ocurre con snacks vegetales como el gazpacho donde el contendido en aceite de oliva aumenta la sensación de saciedad durante más tiempo. El gazpacho además es una bebida refrescante, pero además muy nutritiva y es que no todo en la vida son las calorías. Si queremos perder peso y solo nos preocupamos de contar calorías y no de obtener saciedad y nutrientes, el objetivo no se conseguirá, seguro no a largo plazo.

Una parte muy importante a la hora de involucrarte activamente con tu salud es mirar las etiquetas, sabiendo interpretar las listas de ingredientes y etiqueta nutricional podemos hacer una buena elección, siendo casi más importante lo primero que lo segundo.

Veamos algunas listas de ingredientes de bebidas habituales cuyo consumo no se considera saludable.

Etiquetas de productos con edulcorantes sacadas de la web de cada marca

LOS EDULCORANTES

Otra consecuencia negativa de los edulcorantes que está en estudio, es el daño que pueden provocar a la flora intestinal, induciendo disbiosis (desequilibrio), que está cada vez más relacionado con multitud de enfermedades (trastornos metabólicos, enfermedades crónicas, enfermedades autoinmunes, alteraciones gastrointestinales, enfermedades neurodegenerativas, etc). Así lo afirma este interesante post sobre edulcorantes de Norte Salud y recoge sus conclusiones en este ilustrador esquema donde vemos que, elijamos azucarado, edulcorado, light o zero la sensación dulce en el cerebro es la misma y la repercusión sobre la obesidad igual de negativa.

https://nortesalud.com/sin-azucar-no-es-igual-a-saludable/

La estrategia clara es reducir los alimentos artificialmente dulces y no sustituir unos por otros.

En Biosabor tenemos la certeza de que las bebidas naturales de verduras puedes suponer una buena alternativa a este tipo de bebidas pues si nos fijamos en la lista de ingredientes de un gazpacho podemos sacar las conclusiones nosotros mismos.

Listado de ingredientes y tabla nutricional Gazpacho Biosabor

ANTIOXIDANTES PARA CONTRARRESTAR UN VERANO LOCO

ANTIOXIDANTES PARA CONTRARRESTAR UN VERANO LOCO

Las frutas, verduras y hortalizas son los alimentos con gran capacidad para combatir el proceso de oxidación de nuestro organismo. Especialmente en pleno verano cuando estamos expuestos más al sol, a una alimentación más callejera y a otros factores que oxidan el cuerpo como el alcohol, entonces será muy importante asegurarnos que cuando estemos comiendo fruta y verdura aprovechemos al máximo sus nutrientes, aun más si es ecológica.

¿Qué acciones cotidianas oxidan al organismo?

  • Consumo de medicamentos que provocan toxicidad
  • Tabaco y consumo excesivo de alcohol
  • Las radiaciones ionizantes y la luz solar
  • Una dieta pobre en alimentos antioxidantes, como frutas y verduras
  • El estrés
  • Ejercicio extenuante
  • Procesos inflamatorios y traumatismos

Para defendernos de la oxidación, el cuerpo cuenta con mecanismos propios pero cuando esta es excesiva, necesita ayuda de mecanismos externos para contrarrestar como comer alimentos ricos en antioxidantes.

 

¿En qué alimentos podemos encontrar antioxidantes?

En frutas y verduras nos podemos encontrar algunos de los principales antioxidantes exógenos que existen en la naturaleza:

  • Vitamina C: se encuentra principalmente en pimiento rojo, col de Bruselas, brócoli, kiwi, fresa o naranja. Es el antioxidante soluble en agua más abundante en sangre.
  • Vitamina E: la encontramos en avellana, almendra, coco, soja germinada, nueces, aceite de oliva o espinacas. Esta vitamina se absorbe junto con grasas.
  • Carotenos: como el beta-caroteno y licopeno. Los encontramos en el tomate, papaya, pimiento, caqui, zanahoria, etc.
  • Polifenoles: como antocianinas, flavonas o resveratrol. Alimentos: arándanos, granada, uva morada, brócoli o cacao.

¿Cuál es la manera más saludable de elaborarlos?

Como ya vimos en la entrada Verdura ecológica, ¿mejor cruda o cocinada?, los nutrientes en los alimentos pueden disminuirse o aumentarse en función de la forma de prepararlos, por ejemplo la temperatura hará que algunos nutrientes se pierdan pero en cambio otros aumenten su disponibilidad en el alimento.

 

Veamos casos más concretos:

La vitamina C, que como ya veíamos es soluble en agua, es más susceptible al tratamientos térmico y puede degradarse en la cocción ya que el vapor reduce la hidratación. Pero también reducirse  por una exposición prolongada al aire y a la luz (envases trasparentes); por una maduración excesiva del producto y por las elevadas temperaturas al cocinar y procesar para envases industriales.

¿Es cierto el mito de las vitaminas voladoras del zumo de naranja recién exprimido? pues no exactamente, así que ya podemos dejar de correr detrás de nuestros hijos para que se tomen el zumo inmediatamente. Si no se va a tomar inmediatamente se puede guardar refrigerado y tapado protegiéndolo así del aire, luz y temperatura, de esta manera la vitamina C puede conservarse bien aproximadamente unas 24 horas.

En conclusión, los alimentos ricos en vitamina C es mejor tomarlos en crudo como por ejemplo ensalada de pimiento rojo.

El tomate  por el contrario, aunque también tiene vitamina C, tiene más licopeno que actúa al contrario, aumentando su cantidad disponible tras el calor, el triturado y la mezcla con aceite de oliva. Por esto el gazpacho Biosabor es un poderoso aliado para tu salud este verano y además hemos estudiado que su capacidad antioxidante es mayor después de la digestión, a diferencia de los zumos.

La sandía, muy consumida en verano, tiene más licopeno incluso que el tomate y como esta no se puede comer caliente, lo ideal para obtener todos los beneficios antioxidantes de esta molécula, será triturarla y hacer un delicioso batido o smoothie de sandía.

Los alimentos de color anaranjado como las zanahorias, albaricoques o calabaza, son ricos en beta-caroteno. También se lo son algunos alimentos verdes como las espinacas o pimiento verde solo que se encuentra enmascarado por la clorofila. La cantidad de beta caroteno en estos alimentos aumentará o disminuirá con el calor en función del alimento en cuestión.

Así, los de color rojo y naranja (papaya, mango, calabaza, tomate o pimiento rojo) contienen los beta-carotenos dentro de micelas lipídicas que pueden ser fácilmente absorbidas pero que al contacto con el calor y procesado se inactivan. Por eso es mejor tomarlos en crudo.

Por el contrario, las de hoja verde y curiosamente la zanahoria presentan sus beta-carotenos agrupados en los cloroplastos o formando parte de fibras y proteínas, siendo necesario un tratamiento térmico y procesado para la liberación del caroteno de sus rígidas estructuras. Mejor cocinados.

Fuente: Ana Molina
Fuente: Mataix et al. 2009

En cualquier caso, la pérdida de color de estos alimentos es una señal de que están perdiendo nutrientes, refrigerarlos y la exclusión del oxígeno (vacío) disminuyen las pérdidas durante el procesado y almacenamiento.

De esta información podemos resumir que si queremos extraer todo el potencial saludable que nos ofrecen los alimentos no será suficiente con comerlos en una cantidad suficiente, sino que tendremos que prestar especial atención a las técnicas culinarias empleadas en la cocina.

 

Convierte tus frutas y verduras ecológicas en refrescos y helados

Convierte tus frutas y verduras ecológicas en refrescos y helados

Aunque aún parezca que estamos aterrizando en el verano  seguro que más de uno está cansado de escuchar que es importante tomar fruta y estar hidratado para combatir el calor.

Pues bien, ¡nosotros no vamos a ser menos! Aunque nos vamos a saltar las recomendaciones tradicionales y te vamos a dar ideas y opciones para que puedas hacerlo sin que te resulte  monótono. Si durante el verano es cierto que necesitamos incrementar la ingesta de agua y reponer sales minerales para evitar deshidratación causada por el calor, no lo es menos que puede resultar algo aburrido, pues por más que nos guste la sandía o el melón comerlo todos los días en una cantidad suficiente podría saturar hasta al más frutófilo.

Para esto os vamos a proponer varias ideas que puedan facilitar la toma de agua, frutas y verduras en formatos diferentes, como las aguas saborizadas, zumos, helados de fruta y, cómo no, gazpacho.


 

AGUAS SABORIZADAS

 

¿Sabes lo que es el agua saborizada? No es lo mismo que el agua de sabores que nos encontramos en los supermercados, pues estas llevan edulcorantes y saborizantes por un precio elevado, siendo algo muy sencillo de preparar en casa y mucho más sano si controlas tú los ingredientes:

Agua, pepino y limón: esta es un clásico y hace que el agua se convierta en un refresco sin calorías, con muchos nutrientes y mucho sabor. Basta con meter pepino y limón cortado en rodajas finas en una jarra con agua y dejarla unas horas en el frigo.

 

Agua con frutos rojos: menos habitual por la estacionalidad de estos frutos, pero dan lugar a combinaciones deliciosas como la frambuesa y el arándano negro. Estos frutos rojos también se encuentran en bolsas mezcladas o individuales congeladas que se pueden añadir en lugar de cubitos de hielo, tanto al agua como a zumos y ‘smoothies’ .

Agua limón y menta: para aquellos que no pueden irse de vacaciones a países tropicales o que simplemente tienen antojo de mojito, esta combinación te permite disfrutar sin límites de su sabor sin dejarte dolor de cabeza.


 

HELADOS  DE FRUTA

 

Son muy sencillos y una opción excelente para comer fruta satisfaciendo las ganas de helado a la vez.

Podemos hacerlos de dos maneras:

Para comer en el momento: teniendo la fruta que queramos congelada y luego triturándola. La textura que vamos a obtener va a depender del tipo de fruta que usemos. Si añadimos sandía, melón o limonada, obtendremos texturas más acuosas, parecidas a un granizado.
Si optamos por frutas más secas como plátano, melocotón, albaricoque o caqui, obtendremos una textura más cremosa. Si lo queremos todavía más cremoso para hacer un helado, podemos añadir cualquier tipo de leche o yogur.

Para tener en el congelador: hay muchos formatos de plástico para hacer helados caseros con forma de calipo, polo u otros. Aquí puedes hacer las mezclas que más te gusten, solo tienes que triturar y meter en el molde. Las más populares son piña y plátano, sandía sola, melón solo o con pera, kiwi, caqui o melocotón con yogur o leche, y en definitiva cualquier combinación que te guste o apetezca experimentar.

 

Recuerda que la fruta es dulce de por sí y no hace falta añadir ninguna clase de azúcar. Puedes darle toques exóticos con canela, cacao en polvo, maca o lúcuma (esta última también confiere dulzor natural).

La lúcuma,  por ejemplo, es un fruta tradicionalmente consumida en Ecuador y Perú, aunque hoy día su consumo está muy extendido en forma de polvo (considerado superalimento). Además de su rica composición nutricional, es muy usada en postres por su exótico sabor que recuerda al chocolate y dulce de leche.

Un helado para los momentos más indulgentes puede ser con plátano, lúcuma y leche de avena o normal entera. ¿Te atreves?

Con la maca debes de tener cuidado. Si te excedes en la dosis podrías encontrar efectos inesperados que los indígenas buscaban tradicionalmente en esta raíz andina, pero que habitualmente no le pedimos a un helado

 


GAZPACHOS DE COLORES Y SABORES

 

Gazpacho rojo y verde

Aunque llegados a este punto el gazpacho puede parecer poco novedoso, seguro que sus variaciones sí que pueden llegar a serlo. Siempre partiendo de la base tradicional se puede reducir la cantidad de tomate para añadir otros ingredientes, como la fresa. la cereza o la sandía.

Otra versión algo más diferente es el gazpacho de pepino:

– 1 o 2 dientes de ajo (al gusto)

– 250 gramos de pepinos pequeños (no más de dos piezas)

– 1 yogur natural

– 50 g de nueces peladas

– 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (20 g)

– sal

– ½ litro de agua fría

 

Para cuando no hay tiempo o no hay ganas, recuerda que en Biosabor tenemos una amplia gama de gazpachos ecológicos de sabor tradicional y materia prima de primera calidad, para que puedas nutrirte y refrescarte en cualquier momento y en cualquier lugar.

Ahora ya tienes más herramientas ecológicas para seguir disfrutando del verano sin culpa y sin miedo a coger los típicos y molestos kilos de después del verano.

 

CÓMO HACER ENSALADAS LIGERAS, RÁPIDAS, COMPLETAS Y ECO

CÓMO HACER ENSALADAS LIGERAS, RÁPIDAS, COMPLETAS Y ECO

¿Eres de los que cuando piensa en cocinar se va directo al libro de recetas o del que abre el frigo y crea con lo que encuentre en  los estantes?

¿Se puede hacer una ensalada completa en 5 minutos?

Una ensalada es mucho más que lechuga con tomate y cebolla, una ensalada puede ser cualquier verdura o fruta a la que decidas darle una forma o tratamiento en función del día y los acompañantes.

Por ejemplo, ¿si tienes un calabacín harías una ensalada? ¿Y si tienes un brócoli? Pues bien, todo es susceptible ser convertido en ensalada, veamos algunas opciones:

– Si aún no has probado los espaguetis de calabacín ya es hora. Estos son muy fáciles de hacer y una manera estupenda de obtener todos los nutrientes de este vegetal. Si no tienes el cortador necesario llamado espiralizador de verduras puedes utilizar un rallador o pelador normal y pasarlo por el cortado de forma longitudinal. Una vez tengamos esto podemos aliñarlo tal cual con cualquier otro ingrediente que tengamos como frutos secos, tomate seco, tomate fresco rallado a modo de salsa, etc.  Si las laminas nos salen demasiado gruesas o rígidas podemos ponerlos en sal unos minutos y veremos como “suda” su agua y se reblandece. Recuerda que si es ecológico le puedes dejar la piel y en esta se encuentran muchos de los nutrientes.

– Si tenemos un brócoli ecológico y no sabemos que hacer con el lo podemos cocer (preferiblemente al vapor para preservar sus nutrientes) y dejar enfriar unos minutos, luego se puede añadir a cualquier base de vegetales, legumbres, unas lentejas cocidas con unos pimientos rojos en crudo (para tener vitamina c + hierro) o unos frutos secos. Recuerda no cocer más de 3 minutos para que quede al dente y mantenga mejor sus nutrientes.

 

– Ahora supongamos que tenemos varios pimientos sea cual sea su color o tamaño y no tenemos el tiempo o las ganas de cocinarlos o asarlos. Pues los podemos cortar muy finos y dejar macerar en salsa de soja mientras vamos preparando un acompañamiento de pescado, otros ingredientes de ensalada o huevo duro para picárselo en conjunto. Luego cuando estén blandos no hay más que escurrir y añadir un poco de aceite al gusto (ojo con añadir más sal porque la salsa de soja ya es bastante salada). Con esta técnica se mantiene casi intacta la vitamina c del pimiento que si recordáis es casi 3 veces más que la de una naranja. ¿Has probado nuestro pimiento ecológico Sweet Palermo ideal para ensaladas?

Sandía o melón que se va a poner malo y una vez abierto no habrá tiempo para comerlo. Abrir por uno de los extremos, a una distancia intermedia entre el culo y la mitad de la sandía, vaciar con una cuchara con cuidado de no romper la cáscara y triturar. Calentar la pulpa triturada con agar agar hasta que espese, añadir fruta troceada, rellenar y meter en la nevera hasta que se solidifique. Quedará como una gelatina de fruta dulce, nutritiva y saciante.

http://www.lasrecetasdemj.com/2011/05/gajos-de-sandia-con-gelatina-de-fresas.html

Con imaginación hay poco que no puedas hacer en una ensalada, solo tienes que olvidarte de las que conoces y pensar que podrías hacer con lo que el frigo te ofrece. Luego siempre tenemos en casa cosas que tal vez no asociamos directamente a ensaladas pero que se le pueden añadir y dan toque de originalidad como son los frutos secos, las pasas, cualquier legumbre, pasta corta o cereal que siempre podremos mezclar con cualquier verdura y un buen aliño. Los aliños también serán la clave para el sabor final, por ejemplo la mostaza, zumo de naranja o yogur podrán salvarnos más de una ensalada.

Si además queremos que esta ensalada sea un plato único completo habrá que combinar los grupos de alimentos necesarios para ello. Estos son verduras y/o frutas, proteínas y cereales, veamos como:


  1.   Verduras y/o frutas ecológicas. Intentar tener variedad de colores para que la base de la ensalada tenga al menos cuatro colores por ejemplo espinacas baby, zanahoria rallada, tomate cherry y champiñón laminado. Hay que tener en cuenta que una misma verdura podrá utilizarse de diferentes maneras bien laminado, rallado, troceado, cocido, crudo, etc. Para que las ensaladas pasen de ser un mero acompañamiento a una comida principal será fundamental variar en su forma.

  2.   Proteínas. Estas podrán ser bien de fuentes animales o vegetales. Si las elegimos animales lo más rápido será tener huevos ya cocidos listos para picarlos, pollo campero o sepia lista para poner a la plancha y trocear o queso fresco (mejor requesón de buena calidad). Si por el contrario elegimos proteínas vegetales tendremos que tener preparadas legumbres ya cocidas (o tener en la despensa de bote ya cocidas para emergencias), frutos secos crudos y cereales que veremos a continuación. Las legumbres como las lentejas, garbanzos o alubias blancas son una nutritiva opción para tus ensaladas rápidas. Por ejemplo canónigos con lentejas o pipirrana con garbanzos.

  3.   Cereales preferiblemente integrales. Estos también será mejor tenerlos ya cocidos (pero al dente para evitar que se queden demasiado blandos) para que luego sea más sencillo y rápido añadirlos a cualquier base de verduras que elijamos o tengamos disponible. Algunas opciones son pasta corta, arroz, quinoa, cuscús, trigo sarraceno, etc. Por ejemplo tabulé con cuscús o quinoa o ensalada de arroz.

Algo que nos podrá ayudar a agilizar la elaboración será tener claro qué vamos a preparar y para esto tener un recetario disponible al que poder acudir en momentos donde la imaginación flaquea puede hará que perdamos tiempo pensando o buscando o que incluso acabemos acudiendo a la comida no tan saludable por falta de ideas y paciencia.

Prepara tus ingredientes ecológicos y tus recetas y empieza a convertir tus ensaladas en comida rápida, rica, completa y saludable.

 

 

¡Experimenta y comparte!

 

Nueva línea de productos bajos en sal, te contamos por qué

Nueva línea de productos bajos en sal, te contamos por qué

Línea baja en sal:  gazpacho, salmorejo, zumo de tomate con granada y zumo de cherry

MONTAJE LÍNEA BAJO EN SAL

La sal de mesa está compuesta por cloruro de sodio, una combinación de dos minerales esenciales para el buen funcionamiento de las células de nuestro cuerpo. Entre las funciones del cloruro de sodio están la de mantener el balance de líquidos, sobre todo la recuperación de agua del riñón (recuerda que estamos compuestos por un 50-60 % de agua), así como la transmisión de señales, relajación muscular o absorción de ciertos nutrientes.

Con la sal ocurre como con el resto de elementos: en su justa medida cumple funciones necesarias pero en exceso es perjudicial, sobre todo si se sobrepasan las cantidades recomendadas.

Según la Organización Mundial de la Salud, esta cantidad es de 5 g al día, una cucharada de postre. ¿Es mucho o poco con respecto a lo que comemos normalmente? Pues bien, se estima que consumimos el doble. Todos los alimentos procesados tienen elevadas cantidades de sal y al cocinarlos solemos añadirle más.

Un buen truco para controlar la sal que comemos es evitar comprar productos que tengan más de 1 g de sal o 0,5 g de sodio por cada 100 g de producto.

Embutidos, pizzas, patatas fritas industriales, sopas de sobre o cubitos de caldo, quesos muy curados o carnes precocinadas son bombas directas de sal, aunque muchos otros incluso dulces también la tienen.

Las consecuencias de un exceso de sal son bien sabidas hoy día, pero por algún motivo seguimos padeciendo todas las consecuencias de su exceso como la obesidad, la hipertensión y las enfermedades renales y cardiovasculares, entre otras más indirectas. Aún no está muy claro por qué sucede esto: si por falta de información, que no parece, falta de interés, falta de conciencia con la salud o por culpa de un paladar muy acostumbrado a sabores fuertes poco dispuesto a renuncias. Lo malo de que estemos tan acostumbrados a comer con tanta sal es que vamos perdiendo nuestra capacidad de apreciar los sabores naturales. Por eso cada vez comemos menos ensaladas y cada vez los niños les gusta menos la fruta, en comparación con toda la bollería industrial de la que disponen.

 

 

Recordemos algunas de las principales consecuencias de un consumo excesivo de sal:

Hipertensión

La presión arterial mide la fuerza con la que la sangre golpea las paredes de las arterias cuando el corazón bombea la sangre. Un exceso de sal implica un exceso de líquidos en el cuerpo, lo que crea una carga adicional para el corazón y en consecuencia un aumento de la presión arterial. Si esta se mantiene elevada durante un largo periodo de tiempo, el tejido que constituye las paredes de las arterias se estira más allá de su límite normal, creando problemas como el aumento del riesgo de coágulos sanguíneos, cicatrización vascular, debilidades vasculares y en definitiva un aumento de la carga de trabajo para el sistema circulatorio.

                                                          Aumenta el riesgo de padecer enfermedades renales

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 La sal consumida se absorbe por el organismo eliminando una parte por el sudor y la orina. Por esto los bebés y las personas que sufren de enfermedad renal a menudo se recomienda no poner más sal en su comida, ya que no puede ser expulsada correctamente a través de la orina.

Además, cuando consumes una dieta alta en sal el sodio presente obliga a los riñones a excretar más calcio en la orina. El extra de calcio en la orina se combina con el fósforo y el oxalato y forma fosfato de calcio y cálculos de oxalato de calcio. Por esto el riesgo de cálculos renales aumenta al mismo ritmo que nuestro consumo diario de sal. Algunos síntomas de los cálculos renales incluyen sangre en la orina, la obstrucciones y dolor intenso en la parte posterior o lateral.

Aumenta el riesgo de osteoporosis      

Un alto consumo de sal implica una perdida de calcio por la orina como mecanismo compensatorio, lo que hace que el organismo tenga que extraer el calcio que necesita de los huesos, conllevando a su vez a una pérdida de mineral óseo.

Un hueso que va perdiendo calcio se va volviendo poroso, de ahí la palabra osteoporosis, siendo susceptible de fracturarse con mucha más facilidad. Esto es un problema de por sí, pero en personas mayores, especialmente mujeres después de la menopausia, es aun peor porque recuperarse de las fracturas se hace más difícil con el tiempo, sobre todo por la pérdida de masa muscular que también suele ocurrir. Además, la osteoporosis es una enfermedad silenciosa donde la pérdida de hueso ocurre sin ningún síntoma perceptible. Puede que uno no sea consciente de que tiene la enfermedad hasta que una caída repentina o la tensión hace que el hueso se rompa.

Eleva el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular

Como veíamos antes, la presión arterial alta causada por ingesta de sal excesiva puede debilitar las arterias también del cerebro. En esta parte del cuerpo es especialmente peligroso, pues cualquier daño por pequeño que sea en la vascularidad del cerebro puede poner en peligro a la persona, volviéndola más expuesta a derrames cerebrales y otras enfermedades cerebrovasculares.

Estas son solo algunas de las consecuencias más importantes que pueden traer el excesivo consumo de sal. Por todo ello, en Biosabor hemos optado por acercarnos a todas las personas que quieran reducir su consumo de sal o que ya padezcan una enfermedad que le impida su consumo y quieran seguir disfrutando de los sabores en la comida.

 

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Vuelta al cole, vuelta a lo sano

Vuelta al cole, vuelta a lo sano

Después de unas largas vacaciones en las que las rutinas de la mayoría de los niños, y de los no tan niños, se han visto alteradas, toca volver a la carga e intentar recuperar los hábitosde trabajo y la capacidad de concentración lo menos traumáticamente posible.

Generalmente resulta difícil restablecer los hábitos que con tanto esfuerzo se construyen a lo largo del año y que tan rápidamente pueden llegar a romperse durante el verano. ¿A quién no le cuesta invocar a la concentración después de las vacaciones? Para esto habrá claves fundamentales en nuestra alimentación diaria que nos ayudarán tanto a niños como a adultos.

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