verano

NUEVO GAZPACHO BIOSABOR

NUEVO GAZPACHO BIOSABOR

Aunque el veranos se haya acabado teóricamente, el calor sigue aquí y las ganas de refrescarnos, hidratarnos y nutrirnos también. Como además queremos que el gazpacho no entienda de modas ni de calendarios, os presentamos nuestro nuevo gazpacho fresco. Aquí te explicamos por qué es diferente y las 3 razones por las que no puedes dejar de probarlo:


1. ¿Qué tiene diferente el nuevo gazpacho fresco de Biosabor con respecto al resto de nuestros gazpachos y otros en el mercado? Pues bien, la principal diferencia está en el tratamiento de conservación. Después de mucho estudiar cual era la mejor opción para mantener al máximo las propiedades de nuestra materia prima ecológica, nuestros estudios concluyeron que utilizar calor como método de conservación aumenta la liberación de los compuestos nutritivos contenidos en el gazpacho como veremos a continuación. Después de años investigando en diferentes formulas que dieran con el gazpacho más nutritivo, descubrimos que la clave no estaba en la búsqueda de ingredientes ni de recetas, sino de técnicas de envasado y conservación ya que si se trata el producto de una manera inadecuada, por más superalimentos que sea, el producto final puede estar exento totalmente de nutrientes.
A la hora de elegir el tratamiento lo primero a tener en cuenta serán los nutrientes de los ingredientes a tratar pues, por ejemplo, no se comportarán igual los carotenos que la Vitamina C. Como vimos en este artículo,  la Vitamina C se pierde al aplicar calor pero en cambio el licopeno aumenta con este.
Como el licopeno es el nutriente principal del tomate y este tiene acción antioxidante, esta es la razón por la que todos nuestros análisis mostraban que al aplicar un tratamiento térmico al gazpacho aumentaba su capacidad antioxidante con respecto al recién hecho y a otras técnicas con las que comparamos como la alta presión o los pulsos eléctricos. Por esto optamos por un producto no pasteurizado calentado hasta 65º para asegurar un aumento de la capacidad antioxidante y una reducción de la carga microbiana.


2. Hemos elegido mantener el envase tetra prisma para no sumarnos a la psicosis del plástico que ya está pasando una cara factura medioambiental. Aunque cada vez usamos mas envases de plástico, cada vez somo más conscientes de que ellos destruirán el planeta si no hacemos algo urgente para impedirlo. Ya son varios los supermercados que han retirado las bolsas de plástico y que se han comprometido a ir eliminando el plástico completamente de sus instalaciones. También hay movimientos que invitan a hacer retos de varios días sin plástico o dar pautas para ir reduciendo su uso como las de lessplastic.co.uk.


3. Potenciamos el sabor de nuestro gazpacho con pimiento rojo sweet Palermo. Este pimiento no es un pimiento cualquiera, está especialmente concebido para su consumo en crudo pues tiene una carne fina y sabor muy dulce, además de un contenido en vitamina C cuatro veces superior al de una naranja y superior sin duda a cualquier fruta y verdura de las habituales en nuestra dieta. El pimiento rojo sweet Palermo tiene 190 mg de vitamina C en 100 gr de producto, si miramos esta tabla que compartimos en otra ocasión podremos ver como esta cantidad es muy superior a la del resto de frutas y verduras.

Generalmente los gazpachos convencionales se elaboran con pimiento verde pero hemos podido comprobar como este deja un ligero amargor que con el rojo no ocurre, además de conferir un color rojo más intenso de manera natural sin necesidad de añadir colorantes artificiales.

Por estas tres razones y porque mantenemos el sabor de nuestro gazpacho tradicional que tanto gusta, te invitamos a probar esta nueva ensalada liquida lista para beber.

 

Cómo recuperar la concentración y la energía en septiembre

Cómo recuperar la concentración y la energía en septiembre

Se acabó lo bueno, el verano ya pasó y ahora toca arrancar motores. ¿Quién no se encuentra desganado y desconcentrado?

Durante las vacaciones es de esperar que aumenten los encuentros sociales, casi siempre acompañados de comidas abundantes y alcohol. También ocurre con frecuencia que los horarios y tipos de comidas cambien en función de los viajes o diferentes rutinas de veraneo que cada uno elija o le toque, razón por la que se tiende también a hacer menos ejercicio.

Pasar de esto a la normalidad del trabajo, la familia, las actividades, etc. puede resultar bastante traumático para muchos, y si además le sumamos los remordimientos tras los excesos del verano que nos llevan a dietas aburridas y restrictivas, el conjunto puede resultar en un desastre emocional.

 Por esto es muy importante que la vuelta a la rutina vaya acompañada de una alimentación no enfocada a adelgazar o a depurar, sino a recuperar la concentración y el tono perdidos

Cojamos un poco de perspectiva: solemos decir que algo está “oxidado” cuando lleva tiempo sin usarse. Como sucede por ejemplo con la cadena de una bici que ha pasado demasiado tiempo en el garaje y tenemos que engrasar antes de volver a montar en ella. Nuestro organismo es también una máquina en muchos sentidos, la mejor diseñada que existe, por lo que igualmente necesitará antioxidantes y ácidos grasos esenciales para poder arrancar e invocar de nuevo la concentración perdida, sacando así al cuerpo del letargo veraniego.

Veamos cuáles son los principales pilares que, junto con estos, nos sostendrán en septiembre:


  1. Hacer 5 comidas pequeñas al día para evitar bajones de azúcar en sangre que disparen las ganas de dulce. Especialmente teniendo en cuenta que aquellos que hayan sucumbido a menudo a los tentadores helados ya estarán sufriendo el síndrome de abstinencia. Si a esto le sumamos una dieta muy restrictiva, el deseo por comer podría hacerse mucho mayor, pues el cambio es muy brusco y supone un gran estrés para el organismo.

  2. Aumentar los alimentos ricos en ácidos grasos esenciales involucrados en la memoria, como las nueces, las almendras, el pescado azul o el aceite de oliva. Otro gran mito en alimentación es pensar que los frutos secos engordan y hay que retirarlos de la dieta, cuando lo cierto es que aportan una gran cantidad de nutrientes esenciales para la salud en general y en particular para la memoria y el estado de ánimo. Los frutos secos son ricos en los ácidos grasos omega 3 (sobretodo las nueces) involucrados en la memoria y buen funcionamiento del cerebro y triptófano (sobretodo los anacardos), precursor de la serotonina, popularmente conocida como “la hormona de la felicidad”.                                Además, hay estudios que han demostrados que seguir una dieta mediterránea suplementada con aceite de oliva o frutos secos no hace aumentar de peso sino todo lo contrario. Siempre que se trate de frutos secos crudos, nunca fritos.

  3. Aumentar el consumo de alimentos ricos en componentes de acción antioxidante, como:
  • La vitamina C contenida en pimientos rojos, coles de Bruselas, brócoli, kiwi o fresas.
  • La vitamina E contenida en almendras, semillas de girasol, yema de huevo, aceite de oliva o espinacas.
  • Los carotenoides presentes en zanahoria, espinacas, berros, pimientos rojos, judías verdes, tomates o sandías.
  • Los polifenoles en frutos rojos, granadas, berenjenas con piel, té verde o manzanas.
  • Ya hemos visto en varios artículos anteriores cómo los gazpachos ecológicos Biosabor son una fuente excelente de antioxidantes de fácil absorción.

  1. Aumentar el consumo de alimentos ricos en fibra, como judías, lentejas, garbanzos, chufa, alcachofas, guisantes o zanahorias, así como elegir cereales integrales para evitar el estreñimiento que a veces ocasiona el cambio de horarios, de rutina y alimentos. Hay que tener en cuenta que, si no están bien diseñadas, las dietas restrictivas y detox pueden agravar este padecimiento.                                                                                                                                                                                                                                                               Beber mucha agua también ayudará, y no podemos olvidar que un tránsito intestinal irregular puede entorpecer una buena concentración. Al intestino se le llama el “segundo cerebro”, y en sentido metafórico podríamos decir que “intestino lento, cerebro lento” .

  2. Nuestro estado de ánimo influye muy directamente en la calidad de nuestros hábitos de alimentación, y viceversa, y todos sabemos que y septiembre suele conllevar un bajón doble por la vuelta al trabajo y la disminución de horas de sol. Recordemos que, por ejemplo, los habitantes de los países con menos horas de luz al año registran mayores tasas de depresión. Por suerte para los países mediterráneos, septiembre casi siempre es un mes de relativo buen tiempo, por lo que podremos tomar un poco de sol cada día para ayudar a nuestro organismo a sintetizar melanina y vitamina D, involucrada también en el estado de animo como vimos en el artículo anterior.

  3. Por último, volver a la rutina de ejercicio físico también ayudará a poner la maquinaria en marcha más rápidamente y a mejorar el estado de ánimo, gracias a las endorfinas que se liberan durante este. Ahora bien, debemos hacerlo poco a poco. Como decíamos antes, estamos oxidados y empezar demasiado fuerte puede dar lugar a lesiones o fatiga excesiva que nos desmotive.

 

En definitiva, pautas sencillas y saludables que no solo serán efectivas durante septiembre, sino que pueden resultar útiles en cualquier época del año que se presente más complicada, o simplemente cuando necesitemos un pequeño empujón. Desde Biosabor te recomendamos que ahora como el resto del año complementes tu vida con alimentos frescos, nutritivos, sanos y ecológicos.

 

 

 

ANTIOXIDANTES PARA CONTRARRESTAR UN VERANO LOCO

ANTIOXIDANTES PARA CONTRARRESTAR UN VERANO LOCO

Las frutas, verduras y hortalizas son los alimentos con gran capacidad para combatir el proceso de oxidación de nuestro organismo. Especialmente en pleno verano cuando estamos expuestos más al sol, a una alimentación más callejera y a otros factores que oxidan el cuerpo como el alcohol, entonces será muy importante asegurarnos que cuando estemos comiendo fruta y verdura aprovechemos al máximo sus nutrientes, aun más si es ecológica.

¿Qué acciones cotidianas oxidan al organismo?

  • Consumo de medicamentos que provocan toxicidad
  • Tabaco y consumo excesivo de alcohol
  • Las radiaciones ionizantes y la luz solar
  • Una dieta pobre en alimentos antioxidantes, como frutas y verduras
  • El estrés
  • Ejercicio extenuante
  • Procesos inflamatorios y traumatismos

Para defendernos de la oxidación, el cuerpo cuenta con mecanismos propios pero cuando esta es excesiva, necesita ayuda de mecanismos externos para contrarrestar como comer alimentos ricos en antioxidantes.

 

¿En qué alimentos podemos encontrar antioxidantes?

En frutas y verduras nos podemos encontrar algunos de los principales antioxidantes exógenos que existen en la naturaleza:

  • Vitamina C: se encuentra principalmente en pimiento rojo, col de Bruselas, brócoli, kiwi, fresa o naranja. Es el antioxidante soluble en agua más abundante en sangre.
  • Vitamina E: la encontramos en avellana, almendra, coco, soja germinada, nueces, aceite de oliva o espinacas. Esta vitamina se absorbe junto con grasas.
  • Carotenos: como el beta-caroteno y licopeno. Los encontramos en el tomate, papaya, pimiento, caqui, zanahoria, etc.
  • Polifenoles: como antocianinas, flavonas o resveratrol. Alimentos: arándanos, granada, uva morada, brócoli o cacao.

¿Cuál es la manera más saludable de elaborarlos?

Como ya vimos en la entrada Verdura ecológica, ¿mejor cruda o cocinada?, los nutrientes en los alimentos pueden disminuirse o aumentarse en función de la forma de prepararlos, por ejemplo la temperatura hará que algunos nutrientes se pierdan pero en cambio otros aumenten su disponibilidad en el alimento.

 

Veamos casos más concretos:

La vitamina C, que como ya veíamos es soluble en agua, es más susceptible al tratamientos térmico y puede degradarse en la cocción ya que el vapor reduce la hidratación. Pero también reducirse  por una exposición prolongada al aire y a la luz (envases trasparentes); por una maduración excesiva del producto y por las elevadas temperaturas al cocinar y procesar para envases industriales.

¿Es cierto el mito de las vitaminas voladoras del zumo de naranja recién exprimido? pues no exactamente, así que ya podemos dejar de correr detrás de nuestros hijos para que se tomen el zumo inmediatamente. Si no se va a tomar inmediatamente se puede guardar refrigerado y tapado protegiéndolo así del aire, luz y temperatura, de esta manera la vitamina C puede conservarse bien aproximadamente unas 24 horas.

En conclusión, los alimentos ricos en vitamina C es mejor tomarlos en crudo como por ejemplo ensalada de pimiento rojo.

El tomate  por el contrario, aunque también tiene vitamina C, tiene más licopeno que actúa al contrario, aumentando su cantidad disponible tras el calor, el triturado y la mezcla con aceite de oliva. Por esto el gazpacho Biosabor es un poderoso aliado para tu salud este verano y además hemos estudiado que su capacidad antioxidante es mayor después de la digestión, a diferencia de los zumos.

La sandía, muy consumida en verano, tiene más licopeno incluso que el tomate y como esta no se puede comer caliente, lo ideal para obtener todos los beneficios antioxidantes de esta molécula, será triturarla y hacer un delicioso batido o smoothie de sandía.

Los alimentos de color anaranjado como las zanahorias, albaricoques o calabaza, son ricos en beta-caroteno. También se lo son algunos alimentos verdes como las espinacas o pimiento verde solo que se encuentra enmascarado por la clorofila. La cantidad de beta caroteno en estos alimentos aumentará o disminuirá con el calor en función del alimento en cuestión.

Así, los de color rojo y naranja (papaya, mango, calabaza, tomate o pimiento rojo) contienen los beta-carotenos dentro de micelas lipídicas que pueden ser fácilmente absorbidas pero que al contacto con el calor y procesado se inactivan. Por eso es mejor tomarlos en crudo.

Por el contrario, las de hoja verde y curiosamente la zanahoria presentan sus beta-carotenos agrupados en los cloroplastos o formando parte de fibras y proteínas, siendo necesario un tratamiento térmico y procesado para la liberación del caroteno de sus rígidas estructuras. Mejor cocinados.

Fuente: Ana Molina
Fuente: Mataix et al. 2009

En cualquier caso, la pérdida de color de estos alimentos es una señal de que están perdiendo nutrientes, refrigerarlos y la exclusión del oxígeno (vacío) disminuyen las pérdidas durante el procesado y almacenamiento.

De esta información podemos resumir que si queremos extraer todo el potencial saludable que nos ofrecen los alimentos no será suficiente con comerlos en una cantidad suficiente, sino que tendremos que prestar especial atención a las técnicas culinarias empleadas en la cocina.

 

Convierte tus frutas y verduras ecológicas en refrescos y helados

Convierte tus frutas y verduras ecológicas en refrescos y helados

Aunque aún parezca que estamos aterrizando en el verano  seguro que más de uno está cansado de escuchar que es importante tomar fruta y estar hidratado para combatir el calor.

Pues bien, ¡nosotros no vamos a ser menos! Aunque nos vamos a saltar las recomendaciones tradicionales y te vamos a dar ideas y opciones para que puedas hacerlo sin que te resulte  monótono. Si durante el verano es cierto que necesitamos incrementar la ingesta de agua y reponer sales minerales para evitar deshidratación causada por el calor, no lo es menos que puede resultar algo aburrido, pues por más que nos guste la sandía o el melón comerlo todos los días en una cantidad suficiente podría saturar hasta al más frutófilo.

Para esto os vamos a proponer varias ideas que puedan facilitar la toma de agua, frutas y verduras en formatos diferentes, como las aguas saborizadas, zumos, helados de fruta y, cómo no, gazpacho.


 

AGUAS SABORIZADAS

 

¿Sabes lo que es el agua saborizada? No es lo mismo que el agua de sabores que nos encontramos en los supermercados, pues estas llevan edulcorantes y saborizantes por un precio elevado, siendo algo muy sencillo de preparar en casa y mucho más sano si controlas tú los ingredientes:

Agua, pepino y limón: esta es un clásico y hace que el agua se convierta en un refresco sin calorías, con muchos nutrientes y mucho sabor. Basta con meter pepino y limón cortado en rodajas finas en una jarra con agua y dejarla unas horas en el frigo.

 

Agua con frutos rojos: menos habitual por la estacionalidad de estos frutos, pero dan lugar a combinaciones deliciosas como la frambuesa y el arándano negro. Estos frutos rojos también se encuentran en bolsas mezcladas o individuales congeladas que se pueden añadir en lugar de cubitos de hielo, tanto al agua como a zumos y ‘smoothies’ .

Agua limón y menta: para aquellos que no pueden irse de vacaciones a países tropicales o que simplemente tienen antojo de mojito, esta combinación te permite disfrutar sin límites de su sabor sin dejarte dolor de cabeza.


 

HELADOS  DE FRUTA

 

Son muy sencillos y una opción excelente para comer fruta satisfaciendo las ganas de helado a la vez.

Podemos hacerlos de dos maneras:

Para comer en el momento: teniendo la fruta que queramos congelada y luego triturándola. La textura que vamos a obtener va a depender del tipo de fruta que usemos. Si añadimos sandía, melón o limonada, obtendremos texturas más acuosas, parecidas a un granizado.
Si optamos por frutas más secas como plátano, melocotón, albaricoque o caqui, obtendremos una textura más cremosa. Si lo queremos todavía más cremoso para hacer un helado, podemos añadir cualquier tipo de leche o yogur.

Para tener en el congelador: hay muchos formatos de plástico para hacer helados caseros con forma de calipo, polo u otros. Aquí puedes hacer las mezclas que más te gusten, solo tienes que triturar y meter en el molde. Las más populares son piña y plátano, sandía sola, melón solo o con pera, kiwi, caqui o melocotón con yogur o leche, y en definitiva cualquier combinación que te guste o apetezca experimentar.

 

Recuerda que la fruta es dulce de por sí y no hace falta añadir ninguna clase de azúcar. Puedes darle toques exóticos con canela, cacao en polvo, maca o lúcuma (esta última también confiere dulzor natural).

La lúcuma,  por ejemplo, es un fruta tradicionalmente consumida en Ecuador y Perú, aunque hoy día su consumo está muy extendido en forma de polvo (considerado superalimento). Además de su rica composición nutricional, es muy usada en postres por su exótico sabor que recuerda al chocolate y dulce de leche.

Un helado para los momentos más indulgentes puede ser con plátano, lúcuma y leche de avena o normal entera. ¿Te atreves?

Con la maca debes de tener cuidado. Si te excedes en la dosis podrías encontrar efectos inesperados que los indígenas buscaban tradicionalmente en esta raíz andina, pero que habitualmente no le pedimos a un helado

 


GAZPACHOS DE COLORES Y SABORES

 

Gazpacho rojo y verde

Aunque llegados a este punto el gazpacho puede parecer poco novedoso, seguro que sus variaciones sí que pueden llegar a serlo. Siempre partiendo de la base tradicional se puede reducir la cantidad de tomate para añadir otros ingredientes, como la fresa. la cereza o la sandía.

Otra versión algo más diferente es el gazpacho de pepino:

– 1 o 2 dientes de ajo (al gusto)

– 250 gramos de pepinos pequeños (no más de dos piezas)

– 1 yogur natural

– 50 g de nueces peladas

– 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (20 g)

– sal

– ½ litro de agua fría

 

Para cuando no hay tiempo o no hay ganas, recuerda que en Biosabor tenemos una amplia gama de gazpachos ecológicos de sabor tradicional y materia prima de primera calidad, para que puedas nutrirte y refrescarte en cualquier momento y en cualquier lugar.

Ahora ya tienes más herramientas ecológicas para seguir disfrutando del verano sin culpa y sin miedo a coger los típicos y molestos kilos de después del verano.

 

RETENCIÓN DE LÍQUIDOS, REMEDIOS ECOLÓGICOS PARA ESTE VERANO

RETENCIÓN DE LÍQUIDOS, REMEDIOS ECOLÓGICOS PARA ESTE VERANO

El calor dilata y el frío contrae. De la misma manera el cuerpo tiende a hincharse, cuando las temperaturas aumentan en verano, como mecanismo de respuesta. A esto se le conoce popularmente “retención de líquidos” y además de por el cambio de clima, puede ocurrir por otras causas como el excesivo sedentarismo, estar mucho tiempo de pié, fluctuaciones hormonales de la mujer como el embazado o la menopausia, estrés, toma de ciertos medicamentos o una alimentación inadecuada.

Aunque estas son las causas más frecuentes, también puede darse retención de líquidos por problemas mayores y por esto será importante acudir a un especialista cuando los síntomas sean muy frecuentes y/o excesivamente molestos.

 


¿Por qué se produce?

El agua es el elemento más abundante en el organismo, suponiendo entre un 60 y 70 %. En todos los tejidos del cuerpo existe siempre un intercambio de líquidos, debido al aporte de sangre los cuales, después del metabolismo celular, retornan al sistema circulatorio en un equilibrio proporcional a la cantidad de líquido que ingresó. Cuando se rompe dicho balance, el líquido se puede acumular en los tejidos, produciéndose así el edema característico de la retención de líquidos.


¿Dónde tiende a acumularse el líquido?

Habitualmente, este exceso de líquido tiende a acumularse en los tejidos blandos de cuerpo, preferiblemente en los tobillos, dedos, manos, el abdomen, pero también se puede dar en otros sitios, como la cara por ejemplo.


¿Por qué empeora con el calor?

Lo que sucede es que el cuerpo debe perder calor para regular su metabolismo y uno de los mecanismos es hacer que los vasos sanguíneos se dilaten permitiendo que salga más cantidad de líquido de los vasos hacia los tejidos, con el fin de liberar este calor. Ello ocasiona acumulación en estos tejidos, principalmente en las piernas.


¿Qué remedios facilitan su eliminación?

Cuando la hinchazón se produce por el calor, el mejor remedio será el agua fría que produce vasoconstricción, también evitar la exposición alargada al sol, la sauna y las bañeras calientes, que producen vasodilatación.

Consejos por si la retención se hubiera producido o agravado con otro factor:

  • Evitar la sal, sobre todo la sal de mesa y los alimentos envasados con alto contenido en sal o sodio.
  • Beber suficiente agua entre comidas, especialmente en épocas de calor o si hemos ingerido un exceso de comidas ricas en sal, bebidas alcohólicas, etc.
  • Hacer ejercicio pues este es fundamental para la circulación y para que los fluidos de nuestro cuerpo se movilicen. Además, nos hace sudar, que es la manera más natural de eliminar líquidos.

 


¿Cómo puede ayudar la alimentación?

La alimentación, como en tantas otras irregularidades del cuerpo, puede ayudar a regular el balance de líquidos en el organismo y reducir la hinchazón.

Veamos lo más destacado:

  • Mantener una hidratación adecuada será importante para regular los líquidos en el organismo. Ya no solo bebiendo agua sino asegurando que comemos aquellos alimentos que contienen un gran porcentaje de esta como por ejemplo la piña o la sandía. La piña además es un remedio bastante popular para eliminar líquidos aunque por si sola no tendrá esta capacidad ni la de reducir la grasa corporal como falsamente se cree. La sandía también es un buen remedio y además reconstituyente para los meses de más calor aportando pocas calorías. En Biosabor tenemos una sandía mini cuyo tamaño permite cortarla fácilmente o bien hacerla licuada o batida para refrescar, hidratar y nutrir el verano de la manera más fácil y ecológica.

  • El potasio es uno de los minerales principales involucrados en la regulación del balance de agua en el organismo, pero también participa en la contracción y relajación muscular. Por esto, para combatir la retención de líquidos será importante aumentar el consumo de alimentos ricos en este mineral como las almendras, pistachos, nueces, espinacas, acelgas, aguacate, brócoli, col o el plátano. Te recomendamos especialmente el gazpacho bajo en sal ecológico pues la sal se asocia directamente con una mayor retención de líquidos y además un vaso de este gazpacho te aporta el 28% de la cantidad diaria recomendada de potasio, ¡dos en uno!.

  • Reducir o eliminar las bebidas azucaradas, carbonadas o alcohólicas que favorecen la deshidratación y retención de líquidos. No caer la falsa creencia de que la coca cola o la cerveza hidratan porque hacen todo lo contrario. Lo que hidrata es el agua o los alimentos naturalmente ricos en agua como la fruta y la verdura fresca.

 

  • Si esta retención es persistente se pueden tomar como ayudas puntuales infusiones de alcachofa, diente de león o perejil.

 

Os recordamos que si esto no funciona y el problema persiste puede deberse a otro problema más serio que deberá resolver un especialista. Desde Biosabor os ofrecemos consejos ecológicos para mejorar vuestra salud y alimentación.