nutrición

Biosabor hacia una alimentación sin desperdicio

Biosabor hacia una alimentación sin desperdicio

Para que puedas saber un poco más de un tema tan importante y que nos afecta a todos, te vamos a contar como lo hacemos en Biosabor, ya que hemos sido seleccionados por AECOC, dentro de su iniciativa “Alimentación sin desperdicio“ como un caso de éxito con desperdicio cero.

 

Desde la creación de Biosabor en 2008, se ha conseguido cultivar 300 hectáreas que producen 30.000 toneladas al año de hortalizas ecológicas. A lo largo de los ciclos de cultivo, se generan residuos en varios puntos de la cadena donde será de gran importancia una buena gestión de los mismos para no acabar tirándolos innecesariamente con el gran impacto económico y medioambiental que esto conlleva.

 

Durante el proceso de producción, estas 300 hectáreas generan anualmente 12.000 toneladas de residuo vegetal. Dicho residuo, principalmente compuesto por restos de final de cultivo, destalle y deshoje, se lleva a una planta de compostaje cercana a nuestras instalaciones y una vez allá se transforma en humus de lombriz. Este fertilizante ecológico supone el 30% de la necesidad vegetal del suelo, que después será utilizado para la siembra de nuestros productos.

 

Una vez terminado y recolectado el producto, las 30.000 toneladas de producto fresco se llevan a las instalaciones donde saldrá de la siguiente manera:

  • 85% venta fresco
  • 7% transformados y V gama
  • 5% venta a industria
  • 3% donación comedores sociales
  • 5% donación consumo animal

Este caso lo expusimos dentro de las V Jornadas contra el desperdicio alimentario organizado por AECOC en Madrid el pasado 28 de septiembre y aprovechando la oportunidad de estar ante un público internacional quisimos hacer hincapié en la parte correspondiente a V Gama la cual enfocamos directamente al I+D, Nutrición y Salud. En el departamento que desde 2015 dedicamos a este tema, la V gama es el vehículo que utilizamos para acercar la salud a nuestros consumidores.

Esta consta de una amplia gama de gazpachos, salmorejo y zumos a base de tomate ecológico adaptados para cada persona y condición. La consideramos alimentación funcional, pero desde un punto de vista más natural que mejore la calidad nutricional a base de ingredientes ricos nutricionalmente y no aditivos sintéticos, como estamos acostumbrados a ver en las etiquetas y listados de ingredientes de productos comerciales.

También realizamos diferentes actividades de investigación en nutrición, desarrollo de productos y en definitiva una integración necesaria con el sistema sanitario que hasta recientemente no contemplaba al sector agrícola como una parte necesaria.


Nuestro modelo de innovación apuesta por la fusión del sector agroalimentario con el sector sanitario


Cómo recuperar la concentración y la energía en septiembre

Cómo recuperar la concentración y la energía en septiembre

Se acabó lo bueno, el verano ya pasó y ahora toca arrancar motores. ¿Quién no se encuentra desganado y desconcentrado?

Durante las vacaciones es de esperar que aumenten los encuentros sociales, casi siempre acompañados de comidas abundantes y alcohol. También ocurre con frecuencia que los horarios y tipos de comidas cambien en función de los viajes o diferentes rutinas de veraneo que cada uno elija o le toque, razón por la que se tiende también a hacer menos ejercicio.

Pasar de esto a la normalidad del trabajo, la familia, las actividades, etc. puede resultar bastante traumático para muchos, y si además le sumamos los remordimientos tras los excesos del verano que nos llevan a dietas aburridas y restrictivas, el conjunto puede resultar en un desastre emocional.

 Por esto es muy importante que la vuelta a la rutina vaya acompañada de una alimentación no enfocada a adelgazar o a depurar, sino a recuperar la concentración y el tono perdidos

Cojamos un poco de perspectiva: solemos decir que algo está “oxidado” cuando lleva tiempo sin usarse. Como sucede por ejemplo con la cadena de una bici que ha pasado demasiado tiempo en el garaje y tenemos que engrasar antes de volver a montar en ella. Nuestro organismo es también una máquina en muchos sentidos, la mejor diseñada que existe, por lo que igualmente necesitará antioxidantes y ácidos grasos esenciales para poder arrancar e invocar de nuevo la concentración perdida, sacando así al cuerpo del letargo veraniego.

Veamos cuáles son los principales pilares que, junto con estos, nos sostendrán en septiembre:


  1. Hacer 5 comidas pequeñas al día para evitar bajones de azúcar en sangre que disparen las ganas de dulce. Especialmente teniendo en cuenta que aquellos que hayan sucumbido a menudo a los tentadores helados ya estarán sufriendo el síndrome de abstinencia. Si a esto le sumamos una dieta muy restrictiva, el deseo por comer podría hacerse mucho mayor, pues el cambio es muy brusco y supone un gran estrés para el organismo.

  2. Aumentar los alimentos ricos en ácidos grasos esenciales involucrados en la memoria, como las nueces, las almendras, el pescado azul o el aceite de oliva. Otro gran mito en alimentación es pensar que los frutos secos engordan y hay que retirarlos de la dieta, cuando lo cierto es que aportan una gran cantidad de nutrientes esenciales para la salud en general y en particular para la memoria y el estado de ánimo. Los frutos secos son ricos en los ácidos grasos omega 3 (sobretodo las nueces) involucrados en la memoria y buen funcionamiento del cerebro y triptófano (sobretodo los anacardos), precursor de la serotonina, popularmente conocida como “la hormona de la felicidad”.                                Además, hay estudios que han demostrados que seguir una dieta mediterránea suplementada con aceite de oliva o frutos secos no hace aumentar de peso sino todo lo contrario. Siempre que se trate de frutos secos crudos, nunca fritos.

  3. Aumentar el consumo de alimentos ricos en componentes de acción antioxidante, como:
  • La vitamina C contenida en pimientos rojos, coles de Bruselas, brócoli, kiwi o fresas.
  • La vitamina E contenida en almendras, semillas de girasol, yema de huevo, aceite de oliva o espinacas.
  • Los carotenoides presentes en zanahoria, espinacas, berros, pimientos rojos, judías verdes, tomates o sandías.
  • Los polifenoles en frutos rojos, granadas, berenjenas con piel, té verde o manzanas.
  • Ya hemos visto en varios artículos anteriores cómo los gazpachos ecológicos Biosabor son una fuente excelente de antioxidantes de fácil absorción.

  1. Aumentar el consumo de alimentos ricos en fibra, como judías, lentejas, garbanzos, chufa, alcachofas, guisantes o zanahorias, así como elegir cereales integrales para evitar el estreñimiento que a veces ocasiona el cambio de horarios, de rutina y alimentos. Hay que tener en cuenta que, si no están bien diseñadas, las dietas restrictivas y detox pueden agravar este padecimiento.                                                                                                                                                                                                                                                               Beber mucha agua también ayudará, y no podemos olvidar que un tránsito intestinal irregular puede entorpecer una buena concentración. Al intestino se le llama el “segundo cerebro”, y en sentido metafórico podríamos decir que “intestino lento, cerebro lento” .

  2. Nuestro estado de ánimo influye muy directamente en la calidad de nuestros hábitos de alimentación, y viceversa, y todos sabemos que y septiembre suele conllevar un bajón doble por la vuelta al trabajo y la disminución de horas de sol. Recordemos que, por ejemplo, los habitantes de los países con menos horas de luz al año registran mayores tasas de depresión. Por suerte para los países mediterráneos, septiembre casi siempre es un mes de relativo buen tiempo, por lo que podremos tomar un poco de sol cada día para ayudar a nuestro organismo a sintetizar melanina y vitamina D, involucrada también en el estado de animo como vimos en el artículo anterior.

  3. Por último, volver a la rutina de ejercicio físico también ayudará a poner la maquinaria en marcha más rápidamente y a mejorar el estado de ánimo, gracias a las endorfinas que se liberan durante este. Ahora bien, debemos hacerlo poco a poco. Como decíamos antes, estamos oxidados y empezar demasiado fuerte puede dar lugar a lesiones o fatiga excesiva que nos desmotive.

 

En definitiva, pautas sencillas y saludables que no solo serán efectivas durante septiembre, sino que pueden resultar útiles en cualquier época del año que se presente más complicada, o simplemente cuando necesitemos un pequeño empujón. Desde Biosabor te recomendamos que ahora como el resto del año complementes tu vida con alimentos frescos, nutritivos, sanos y ecológicos.

 

 

 

ANTIOXIDANTES PARA CONTRARRESTAR UN VERANO LOCO

ANTIOXIDANTES PARA CONTRARRESTAR UN VERANO LOCO

Las frutas, verduras y hortalizas son los alimentos con gran capacidad para combatir el proceso de oxidación de nuestro organismo. Especialmente en pleno verano cuando estamos expuestos más al sol, a una alimentación más callejera y a otros factores que oxidan el cuerpo como el alcohol, entonces será muy importante asegurarnos que cuando estemos comiendo fruta y verdura aprovechemos al máximo sus nutrientes, aun más si es ecológica.

¿Qué acciones cotidianas oxidan al organismo?

  • Consumo de medicamentos que provocan toxicidad
  • Tabaco y consumo excesivo de alcohol
  • Las radiaciones ionizantes y la luz solar
  • Una dieta pobre en alimentos antioxidantes, como frutas y verduras
  • El estrés
  • Ejercicio extenuante
  • Procesos inflamatorios y traumatismos

Para defendernos de la oxidación, el cuerpo cuenta con mecanismos propios pero cuando esta es excesiva, necesita ayuda de mecanismos externos para contrarrestar como comer alimentos ricos en antioxidantes.

 

¿En qué alimentos podemos encontrar antioxidantes?

En frutas y verduras nos podemos encontrar algunos de los principales antioxidantes exógenos que existen en la naturaleza:

  • Vitamina C: se encuentra principalmente en pimiento rojo, col de Bruselas, brócoli, kiwi, fresa o naranja. Es el antioxidante soluble en agua más abundante en sangre.
  • Vitamina E: la encontramos en avellana, almendra, coco, soja germinada, nueces, aceite de oliva o espinacas. Esta vitamina se absorbe junto con grasas.
  • Carotenos: como el beta-caroteno y licopeno. Los encontramos en el tomate, papaya, pimiento, caqui, zanahoria, etc.
  • Polifenoles: como antocianinas, flavonas o resveratrol. Alimentos: arándanos, granada, uva morada, brócoli o cacao.

¿Cuál es la manera más saludable de elaborarlos?

Como ya vimos en la entrada Verdura ecológica, ¿mejor cruda o cocinada?, los nutrientes en los alimentos pueden disminuirse o aumentarse en función de la forma de prepararlos, por ejemplo la temperatura hará que algunos nutrientes se pierdan pero en cambio otros aumenten su disponibilidad en el alimento.

 

Veamos casos más concretos:

La vitamina C, que como ya veíamos es soluble en agua, es más susceptible al tratamientos térmico y puede degradarse en la cocción ya que el vapor reduce la hidratación. Pero también reducirse  por una exposición prolongada al aire y a la luz (envases trasparentes); por una maduración excesiva del producto y por las elevadas temperaturas al cocinar y procesar para envases industriales.

¿Es cierto el mito de las vitaminas voladoras del zumo de naranja recién exprimido? pues no exactamente, así que ya podemos dejar de correr detrás de nuestros hijos para que se tomen el zumo inmediatamente. Si no se va a tomar inmediatamente se puede guardar refrigerado y tapado protegiéndolo así del aire, luz y temperatura, de esta manera la vitamina C puede conservarse bien aproximadamente unas 24 horas.

En conclusión, los alimentos ricos en vitamina C es mejor tomarlos en crudo como por ejemplo ensalada de pimiento rojo.

El tomate  por el contrario, aunque también tiene vitamina C, tiene más licopeno que actúa al contrario, aumentando su cantidad disponible tras el calor, el triturado y la mezcla con aceite de oliva. Por esto el gazpacho Biosabor es un poderoso aliado para tu salud este verano y además hemos estudiado que su capacidad antioxidante es mayor después de la digestión, a diferencia de los zumos.

La sandía, muy consumida en verano, tiene más licopeno incluso que el tomate y como esta no se puede comer caliente, lo ideal para obtener todos los beneficios antioxidantes de esta molécula, será triturarla y hacer un delicioso batido o smoothie de sandía.

Los alimentos de color anaranjado como las zanahorias, albaricoques o calabaza, son ricos en beta-caroteno. También se lo son algunos alimentos verdes como las espinacas o pimiento verde solo que se encuentra enmascarado por la clorofila. La cantidad de beta caroteno en estos alimentos aumentará o disminuirá con el calor en función del alimento en cuestión.

Así, los de color rojo y naranja (papaya, mango, calabaza, tomate o pimiento rojo) contienen los beta-carotenos dentro de micelas lipídicas que pueden ser fácilmente absorbidas pero que al contacto con el calor y procesado se inactivan. Por eso es mejor tomarlos en crudo.

Por el contrario, las de hoja verde y curiosamente la zanahoria presentan sus beta-carotenos agrupados en los cloroplastos o formando parte de fibras y proteínas, siendo necesario un tratamiento térmico y procesado para la liberación del caroteno de sus rígidas estructuras. Mejor cocinados.

Fuente: Ana Molina
Fuente: Mataix et al. 2009

En cualquier caso, la pérdida de color de estos alimentos es una señal de que están perdiendo nutrientes, refrigerarlos y la exclusión del oxígeno (vacío) disminuyen las pérdidas durante el procesado y almacenamiento.

De esta información podemos resumir que si queremos extraer todo el potencial saludable que nos ofrecen los alimentos no será suficiente con comerlos en una cantidad suficiente, sino que tendremos que prestar especial atención a las técnicas culinarias empleadas en la cocina.

 

GAZPACHO PARA UN BRONCEADO SALUDABLE

GAZPACHO PARA UN BRONCEADO SALUDABLE

En verano una de las actividades más practicadas es ir a la playa y directa o indirectamente broncearse. Por otro lado el gran miedo al sol está haciendo que abusemos de las cremas solares y que no podamos obtener plenamente los beneficios del sol. Veamos en que consiste el proceso de broncearse y cómo pueden ayudar los alimentos ricos en carotenos a hacerlo de una manera más saludable.

¿Por qué nos ponemos morenos?

El responsable directo de la coloración de nuestra piel y del grado de bronceado que seamos capaces de adquirir este verano, será un pigmento llamado melanina. El color de nuestra piel, de nuestro pelo y de nuestros ojos varía en función de la calidad y cantidad de melanina presente en el organismo, así como de factores genéticos.

Existen dos tipos de melanina, siendo la más común la primera:

  • Eumelaninas: tienen un color negro o pardo y proporcionan una coloración oscura. Contienen azufre.
  • Feomelaninas: son pigmentos amarillos o rojizos que aportan mayor cantidad de azufre que las eumelaninas y producen una coloración clara.

La producción de melanina ejercerá una acción protectora frente a la radiación ultravioleta del sol, lo que es de gran importancia: de no ser así dicha radiación podría ya no solo provocar quemaduras en la piel sino incluso dañar el ADN celular.


A la hora de tomar el sol es muy importante respetar el tiempo de producción de la melanina. El bronceado ocurre a las 36/48 de tomar el sol, y es una vez que nuestro organismo produce este pigmento cuando las probabilidades de quemarse son mucho menores. Sin embargo si ocurre una sobreexposición al sol, la melanina existente se satura y es entonces cuando la piel se enrojece y quema. Por esto tenemos más riesgo de quemarnos el primer día que vamos a la playa.


En el bronceado intervienen además los carotenos, ya no solo por su capacidad para pigmentar la piel sino porque estimulan la síntesis de melanina.

Otro importante defensor natural de nuestra piel es la vitamina D, que también se produce tras la exposición al sol ejerciendo una doble acción protectora y clave para que nuestros huesos absorban el calcio de los alimentos, entre otras cuestiones. La buena mineralización ósea es fundamental durante el crecimiento para el desarrollo del esqueleto, y durante la edad adulta para prevenir la descalcificación y la deformación de los huesos.

En los últimos tiempos el uso de protectores solares ha aumentado vertiginosamente en respuesta a un miedo creciente al cáncer de piel, entre otros. Es cierto que un exceso de sol puede dañar nuestra piel, pero si dosificamos nuestra exposición al astro rey ganaremos en salud. Como en todo, los extremos no son buenos y a nuestra salud le gusta vivir en los términos medios . Paradójicamente, en los últimos años los casos de deficiencia de vitamina D en España han aumentado sustancialmente, hasta el punto de que en 2016 se la catalogó como el mayor déficit vitamínico de un país donde precisamente el sol, su fuente principal, está al alcance de todos.

 

¿Qué son los carotenos?

Los carotenoides son compuestos naturales presentes en diversas estructuras de plantas y en gran variedad de animales, algas, hongos y bacterias.

Estos pigmentos son responsables del color de flores y frutos (para favorecer la polinización y dispersión de semillas), o de estructuras animales como las plumas y picos de algunos pájaros, el exoesqueleto de crustáceos y el músculo o la piel de algunos peces.

Y, sobre todo, son unos antioxidantes naturales, estudiados por su papel en la protección de diversas enfermedades como ciertos tipos de cáncer, patologías cardiovasculares y la degeneración macular relacionada con la edad.

Veamos algunas de sus funciones específicas y dónde se encuentran:

 

¿Cómo nos ayudan a broncearnos?

Los carotenos se acumulan en la grasa y bajo la piel, lo que le confiere un color dorado natural y saludable, esto ocurre en la raza blanca y cuando se ingieren abundante y prolongadamente. Sin embargo, su exceso Si se consumen en exceso se puede ver claramente como estos se acumulan mayoritariamente en las palmas de las manos y pies, sobre todo en niños pequeños cuando empiezan a tomar cremas de calabaza y/o zanahoria.

 

Además de regalarnos un color dorado saludable, ejerciendo una acción protectora y antioxidante, los carotenos tienen la capacidad de activar la melanina, lo que potenciará su acción sobre el bronceado y protección natural.


Gracias a su contenido en tomate y pimiento rojo, nuestro gazpacho ecológico Biosabor es una sabrosa y natural fuente de carotenos. Además, el tratamiento de conservación que le aplicamos facilita que estos carotenos, sobre todo el licopeno, puedan liberarse más fácilmente de sus rígidas estructuras y absorberse mejor. Esto supone que podrá llegar más cantidad a la piel que con otras técnicas.


Nuestros gazpachos ecológicos  son una forma rápida y cómoda de aportar carotenos al organismo. Además, como hemos visto en otros artículos, si al gazpacho BioSabor le añades un poco de aceite de oliva se incrementará su poder de absorción. Todo lo dicho hasta ahora no quiere decir que cambies tu protector solar de siempre por un gazpacho, ni mucho menos. Simplemente toma conciencia de que, con una alimentación adecuada y evitando la exposición excesiva al sol en las horas centrales del día, este verano podrás reducir el uso de cremas solares y a la vez conseguir un bronceado saludable y atractivo sin poner en riesgo tu salud. Con 20 minutos de exposición directa al día es más que suficiente para disfrutar de forma responsable de todos los regalos de nuestro sol.

 

 

 

 

 

Convierte tus frutas y verduras ecológicas en refrescos y helados

Convierte tus frutas y verduras ecológicas en refrescos y helados

Aunque aún parezca que estamos aterrizando en el verano  seguro que más de uno está cansado de escuchar que es importante tomar fruta y estar hidratado para combatir el calor.

Pues bien, ¡nosotros no vamos a ser menos! Aunque nos vamos a saltar las recomendaciones tradicionales y te vamos a dar ideas y opciones para que puedas hacerlo sin que te resulte  monótono. Si durante el verano es cierto que necesitamos incrementar la ingesta de agua y reponer sales minerales para evitar deshidratación causada por el calor, no lo es menos que puede resultar algo aburrido, pues por más que nos guste la sandía o el melón comerlo todos los días en una cantidad suficiente podría saturar hasta al más frutófilo.

Para esto os vamos a proponer varias ideas que puedan facilitar la toma de agua, frutas y verduras en formatos diferentes, como las aguas saborizadas, zumos, helados de fruta y, cómo no, gazpacho.


 

AGUAS SABORIZADAS

 

¿Sabes lo que es el agua saborizada? No es lo mismo que el agua de sabores que nos encontramos en los supermercados, pues estas llevan edulcorantes y saborizantes por un precio elevado, siendo algo muy sencillo de preparar en casa y mucho más sano si controlas tú los ingredientes:

Agua, pepino y limón: esta es un clásico y hace que el agua se convierta en un refresco sin calorías, con muchos nutrientes y mucho sabor. Basta con meter pepino y limón cortado en rodajas finas en una jarra con agua y dejarla unas horas en el frigo.

 

Agua con frutos rojos: menos habitual por la estacionalidad de estos frutos, pero dan lugar a combinaciones deliciosas como la frambuesa y el arándano negro. Estos frutos rojos también se encuentran en bolsas mezcladas o individuales congeladas que se pueden añadir en lugar de cubitos de hielo, tanto al agua como a zumos y ‘smoothies’ .

Agua limón y menta: para aquellos que no pueden irse de vacaciones a países tropicales o que simplemente tienen antojo de mojito, esta combinación te permite disfrutar sin límites de su sabor sin dejarte dolor de cabeza.


 

HELADOS  DE FRUTA

 

Son muy sencillos y una opción excelente para comer fruta satisfaciendo las ganas de helado a la vez.

Podemos hacerlos de dos maneras:

Para comer en el momento: teniendo la fruta que queramos congelada y luego triturándola. La textura que vamos a obtener va a depender del tipo de fruta que usemos. Si añadimos sandía, melón o limonada, obtendremos texturas más acuosas, parecidas a un granizado.
Si optamos por frutas más secas como plátano, melocotón, albaricoque o caqui, obtendremos una textura más cremosa. Si lo queremos todavía más cremoso para hacer un helado, podemos añadir cualquier tipo de leche o yogur.

Para tener en el congelador: hay muchos formatos de plástico para hacer helados caseros con forma de calipo, polo u otros. Aquí puedes hacer las mezclas que más te gusten, solo tienes que triturar y meter en el molde. Las más populares son piña y plátano, sandía sola, melón solo o con pera, kiwi, caqui o melocotón con yogur o leche, y en definitiva cualquier combinación que te guste o apetezca experimentar.

 

Recuerda que la fruta es dulce de por sí y no hace falta añadir ninguna clase de azúcar. Puedes darle toques exóticos con canela, cacao en polvo, maca o lúcuma (esta última también confiere dulzor natural).

La lúcuma,  por ejemplo, es un fruta tradicionalmente consumida en Ecuador y Perú, aunque hoy día su consumo está muy extendido en forma de polvo (considerado superalimento). Además de su rica composición nutricional, es muy usada en postres por su exótico sabor que recuerda al chocolate y dulce de leche.

Un helado para los momentos más indulgentes puede ser con plátano, lúcuma y leche de avena o normal entera. ¿Te atreves?

Con la maca debes de tener cuidado. Si te excedes en la dosis podrías encontrar efectos inesperados que los indígenas buscaban tradicionalmente en esta raíz andina, pero que habitualmente no le pedimos a un helado

 


GAZPACHOS DE COLORES Y SABORES

 

Gazpacho rojo y verde

Aunque llegados a este punto el gazpacho puede parecer poco novedoso, seguro que sus variaciones sí que pueden llegar a serlo. Siempre partiendo de la base tradicional se puede reducir la cantidad de tomate para añadir otros ingredientes, como la fresa. la cereza o la sandía.

Otra versión algo más diferente es el gazpacho de pepino:

– 1 o 2 dientes de ajo (al gusto)

– 250 gramos de pepinos pequeños (no más de dos piezas)

– 1 yogur natural

– 50 g de nueces peladas

– 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (20 g)

– sal

– ½ litro de agua fría

 

Para cuando no hay tiempo o no hay ganas, recuerda que en Biosabor tenemos una amplia gama de gazpachos ecológicos de sabor tradicional y materia prima de primera calidad, para que puedas nutrirte y refrescarte en cualquier momento y en cualquier lugar.

Ahora ya tienes más herramientas ecológicas para seguir disfrutando del verano sin culpa y sin miedo a coger los típicos y molestos kilos de después del verano.

 

Playeo saludable y ecológico

Playeo saludable y ecológico

El calor definitivamente ha llegado y en los próximos meses la actividad más popular para combatirlo será ponerse en remojo. La playa se convierte así en el espacio más frecuentado del verano hasta para comer. ¿A quién no le gusta irse de pícnic a la playa?.

Ahora bien, una vez que hemos aprendido a irnos de tapas y no engordar en el intento, aprendamos a ir a la playa sin que esto suponga un festín de bocadillos, patatillas, refrescos insanos y todo aquello que solemos llevarnos y que un día tras otro, hace que al final del verano nos arrepintamos de todo.

Hacer un picnic saludable en la playa es posible, tan solo requiere un poco de planificación y ganas de hacerlo bien, veamos cómo:

ANTES DE SALIR

Algo habitual cuando nos vamos a pasar el día a la playa es saltarnos el desayuno o hacerlo ligero pensando “ya nos hincharemos cuando lleguemos” y esto es precisamente lo que hay que evitar. Por tanto hacer un desayuno potente para tener menos hambre a medio día será lo primero a considerar antes de empezar el día de playeo saludable. Ahora bien, hay que tener cuidado con no disparar la cantidad de pan que se come ese día por tanto si nos vamos a llevar un bocadillo a la playa, intentaremos hacer un desayuno sin pan que puede consistir en yogur con fruta troceada, frutos secos y algún cereal sin azúcares añadidos como la avena.

EN LA PLAYA

Un vez en la playa, nos podemos encontrar aquel perfil de playero que no se complica mucho la vida y se lleva una barra de pan con cualquier fiambre dentro y su cerveza o coca cola; o bien la típica familia que van preparados para abastecer a toda la playa durante una semana con tortillas, filetes empanados, bocadillos varios, alguna que otra ensalada de pasta y hasta postres.

Te identifiques con uno u otro perfil, habrá pequeños detalles que supondrán grandes cambios en lo saludable de tus picnics:


– Lo importante está en el interior. Con qué rellenes tu bocadillo o sándwich determinará su contenido calórico pues no será lo mismo meterle salchichón o paté que aguacate o jamón york (es ligero pero tampoco de lo más sano).

Rellenos saludables: jamón York/pavo (de buena calidad), tomate y aceite; aguacate con tomate y aceite o guacamole; humus de garbanzos; lechuga, tomate y aceite con queso; tortilla francesa con alguna verdura y aceite.


– Más chicha y menos pan. Esto quiere decir que si el relleno podemos controlar que sea más sano, será lo principal siendo el pan más bien un acompañamiento. De hecho si se puede comer la tortilla o el guacamole por separado en otro recipiente y un poco de pan acompañando pues mejor.

– Vegetales to go. Ellos también tienen derecho a ir a la playa, tan solo necesitan un formato adecuado para esta. Por ejemplo si llevamos nevera o algo para mantener las bebidas frías quiere decir que podemos sustituir los refrescos por gazpacho ecológico y agua (imprescindible para evitar deshidratación).

Otra forma de llevarlas es en pipirrana (picadillo de tomate, pepino, pimiento y cebolla) o en palitos, crudités de zanahoria, pimiento, pepino, calabacín o lo que queramos, para acompañar el guacamole o humus, o simplemente comerlos como pasatiempos en lugar de las patatas fritas. También podemos preparar una ensalada fresquita de vegetales variados, cuscús o pasta si no se llevan bocadillos. ¡Pero atención! Las ensaladas de pasta son principalmente ensaladas con un poco de pasta y no al revés. Que lleven por lo menos 4 vegetales diferentes.


– Melón y sandía vs chocolate y pasteles. Estos dos manjares solo disponibles en verano merecen que se les de protagonismo frente a la bollería industrial que tenemos todo el año y que tanto nos hace lamentarnos frente a la báscula. La fruta de temporada siempre ayudará a tu alimentación saludable estés donde estés y las sandías y melones mini de Biosabor hacen más fácil su transporte y consumo.

Aunque se tiende a pensar que ir a la playa no es tan divertido sin comer de todo lo que se pueda y más, esto es un gran error pues no solamente es totalmente compatible sino muy aconsejable.

En Biosabor tenemos a tu disposición todo lo necesario para cuidarte este verano sin dejar de nutrirte y disfrutar de los sabores más frescos del verano. Aprovisiónate de gazpacho, salmorejo, sandía y melón y ¡a disfrutar del verano!

RETENCIÓN DE LÍQUIDOS, REMEDIOS ECOLÓGICOS PARA ESTE VERANO

RETENCIÓN DE LÍQUIDOS, REMEDIOS ECOLÓGICOS PARA ESTE VERANO

El calor dilata y el frío contrae. De la misma manera el cuerpo tiende a hincharse, cuando las temperaturas aumentan en verano, como mecanismo de respuesta. A esto se le conoce popularmente “retención de líquidos” y además de por el cambio de clima, puede ocurrir por otras causas como el excesivo sedentarismo, estar mucho tiempo de pié, fluctuaciones hormonales de la mujer como el embazado o la menopausia, estrés, toma de ciertos medicamentos o una alimentación inadecuada.

Aunque estas son las causas más frecuentes, también puede darse retención de líquidos por problemas mayores y por esto será importante acudir a un especialista cuando los síntomas sean muy frecuentes y/o excesivamente molestos.

 


¿Por qué se produce?

El agua es el elemento más abundante en el organismo, suponiendo entre un 60 y 70 %. En todos los tejidos del cuerpo existe siempre un intercambio de líquidos, debido al aporte de sangre los cuales, después del metabolismo celular, retornan al sistema circulatorio en un equilibrio proporcional a la cantidad de líquido que ingresó. Cuando se rompe dicho balance, el líquido se puede acumular en los tejidos, produciéndose así el edema característico de la retención de líquidos.


¿Dónde tiende a acumularse el líquido?

Habitualmente, este exceso de líquido tiende a acumularse en los tejidos blandos de cuerpo, preferiblemente en los tobillos, dedos, manos, el abdomen, pero también se puede dar en otros sitios, como la cara por ejemplo.


¿Por qué empeora con el calor?

Lo que sucede es que el cuerpo debe perder calor para regular su metabolismo y uno de los mecanismos es hacer que los vasos sanguíneos se dilaten permitiendo que salga más cantidad de líquido de los vasos hacia los tejidos, con el fin de liberar este calor. Ello ocasiona acumulación en estos tejidos, principalmente en las piernas.


¿Qué remedios facilitan su eliminación?

Cuando la hinchazón se produce por el calor, el mejor remedio será el agua fría que produce vasoconstricción, también evitar la exposición alargada al sol, la sauna y las bañeras calientes, que producen vasodilatación.

Consejos por si la retención se hubiera producido o agravado con otro factor:

  • Evitar la sal, sobre todo la sal de mesa y los alimentos envasados con alto contenido en sal o sodio.
  • Beber suficiente agua entre comidas, especialmente en épocas de calor o si hemos ingerido un exceso de comidas ricas en sal, bebidas alcohólicas, etc.
  • Hacer ejercicio pues este es fundamental para la circulación y para que los fluidos de nuestro cuerpo se movilicen. Además, nos hace sudar, que es la manera más natural de eliminar líquidos.

 


¿Cómo puede ayudar la alimentación?

La alimentación, como en tantas otras irregularidades del cuerpo, puede ayudar a regular el balance de líquidos en el organismo y reducir la hinchazón.

Veamos lo más destacado:

  • Mantener una hidratación adecuada será importante para regular los líquidos en el organismo. Ya no solo bebiendo agua sino asegurando que comemos aquellos alimentos que contienen un gran porcentaje de esta como por ejemplo la piña o la sandía. La piña además es un remedio bastante popular para eliminar líquidos aunque por si sola no tendrá esta capacidad ni la de reducir la grasa corporal como falsamente se cree. La sandía también es un buen remedio y además reconstituyente para los meses de más calor aportando pocas calorías. En Biosabor tenemos una sandía mini cuyo tamaño permite cortarla fácilmente o bien hacerla licuada o batida para refrescar, hidratar y nutrir el verano de la manera más fácil y ecológica.

  • El potasio es uno de los minerales principales involucrados en la regulación del balance de agua en el organismo, pero también participa en la contracción y relajación muscular. Por esto, para combatir la retención de líquidos será importante aumentar el consumo de alimentos ricos en este mineral como las almendras, pistachos, nueces, espinacas, acelgas, aguacate, brócoli, col o el plátano. Te recomendamos especialmente el gazpacho bajo en sal ecológico pues la sal se asocia directamente con una mayor retención de líquidos y además un vaso de este gazpacho te aporta el 28% de la cantidad diaria recomendada de potasio, ¡dos en uno!.

  • Reducir o eliminar las bebidas azucaradas, carbonadas o alcohólicas que favorecen la deshidratación y retención de líquidos. No caer la falsa creencia de que la coca cola o la cerveza hidratan porque hacen todo lo contrario. Lo que hidrata es el agua o los alimentos naturalmente ricos en agua como la fruta y la verdura fresca.

 

  • Si esta retención es persistente se pueden tomar como ayudas puntuales infusiones de alcachofa, diente de león o perejil.

 

Os recordamos que si esto no funciona y el problema persiste puede deberse a otro problema más serio que deberá resolver un especialista. Desde Biosabor os ofrecemos consejos ecológicos para mejorar vuestra salud y alimentación.

 

 

 

COMO IR DE TAPAS Y NO ENGORDAR EN EL INTENTO

COMO IR DE TAPAS Y NO ENGORDAR EN EL INTENTO

Ya va llegando el buen tiempo y con esto las ganas de salir a la calle e inundar las terrazas de los bares. Este deseo entra en conflicto con la popular operación bikini característica de la primavera pues parece que nos cueste pensar que salir de tapas y comer bien pueda ser compatible.

Si es cierto que generalmente se come mejor en casa pues uno controla sus ingredientes y técnicas de elaboración, pero también podríamos sospechar que en el país de los bares algunos habrá en los que se pueda comer bien, ¡sabiendo como claro!. Porque cuidarse no debe de conllevar necesariamente al aislamiento social como a veces se teme, sino que puede ser una cuestión de estrategia. Y creedme que merece la pena empezar a plantearse una estrategia que apueste por la salud pues el verano es muy largo y si empezamos a sucumbir tan pronto a sus placeres seguramente acabemos otra vez con kilos de más y remordimiento de conciencia.

Queramos o no, nuestra cultura invita a estar en la calle y por esto os proponemos que busquéis aquellos bares o restaurantes con opciones más sanas y que os atreváis a pedir cosas nuevas, rompiendo con la monotonía de pedir siempre lo mismo.


Veamos algunos consejos para poder salir de tapeo saludable


  • Si tienes mucha hambre tómate una fruta, unos frutos secos crudos o un vaso de gazpacho ecológico antes de salir de casa para evitar llegar a la comida con tanta hambre que lleve a la enajenación mental y al incumplimiento de todo lo que aquí veamos.
  • La primera bebida, la que quita la sed, mejor que sea sin alcohol, sin azúcar y sin demasiado gas pues esta suele ser más funcional y se bebe más rápido. Las siguientes hay que beberlas más despacio de lo normal para que aguantes más. Muchas veces la sed lleva a más tapas y el hambre a más bebidas.
  • De vez en cuando, permítete tu tapa favorita aunque no sea la más adecuada, pero el resto que si lo sean como jibia o calamar a la plancha, aguja, salmorejo, lomo a la plancha, salpicón de marisco, tomate aliñado, tabulé, humus o pimientos asados.
  • Pídelas sin pan. La gran mayoría de las calorías que supone el tapeo vienen de aquí, pues normalmente todas lo traen y si te comes un trozo de pan por cada tapa… ¡pues ponte a contar!
  • Busca aquellos bares que integren alimentos ecológicos en sus ingredientes y fomenten la producción local pues generalmente estarán más conciencias con la salud y tendrán una mejor oferta.

 

 


Ahora algunos consejos para comer saludable en restaurantes


  • El aperitivito. Elegir ensalada, un tomatito aliñado o un gazpacho que sacie y refresque es una buena opción para evitar los peligrosos entrantes.
  • El plato principal. Elegir platos ligeros como pescado al horno con verduras y/o patatas cocidas. Vivimos bañados por el mediterráneo que nos facilita el acceso a pescado fresco y variedad de opciones en muchos restaurantes. Olvídate del aburrido pollo con lechuga típico de dieta y prueba pescados diferentes con guarniciones diferentes (¿y no me refiero a patatas fritas!)
  • El postre se suele tomar en estas ocasiones más por gula que por hambre. Después de una comida copiosa el espacio para el postre es menor por lo que podemos aprovecharnos de esto y elegir fruta, o simplemente una infusión digestiva.

 

En ambos casos practicar deporte con regularidad siempre te permitirá una dieta más permisiva aunque realizar ejercicio no debería justificar llevar una alimentación inadecuada. Lo que si es verdad es que ayuda a mantener el peso permitiendo comer más ya que cuando uno quiere cuidase tiene la tendencia equivocada a llevar dietas muy restrictivas que pueden poner en peligro la salud.

En definitiva, como bien dijo Albert Einstein, “no esperes resultados diferentes haciendo siempre lo mismo”, por lo que si vamos siempre a los mismos bares y pedimos las mismas tapas, nunca empezaremos una rutina saludable que nos ayude a mantener un peso adecuado y estable y contribuya a mejorar nuestra salud sin tener que arruinar nuestra vida social.

 

CÓMO HACER ENSALADAS LIGERAS, RÁPIDAS, COMPLETAS Y ECO

CÓMO HACER ENSALADAS LIGERAS, RÁPIDAS, COMPLETAS Y ECO

¿Eres de los que cuando piensa en cocinar se va directo al libro de recetas o del que abre el frigo y crea con lo que encuentre en  los estantes?

¿Se puede hacer una ensalada completa en 5 minutos?

Una ensalada es mucho más que lechuga con tomate y cebolla, una ensalada puede ser cualquier verdura o fruta a la que decidas darle una forma o tratamiento en función del día y los acompañantes.

Por ejemplo, ¿si tienes un calabacín harías una ensalada? ¿Y si tienes un brócoli? Pues bien, todo es susceptible ser convertido en ensalada, veamos algunas opciones:

– Si aún no has probado los espaguetis de calabacín ya es hora. Estos son muy fáciles de hacer y una manera estupenda de obtener todos los nutrientes de este vegetal. Si no tienes el cortador necesario llamado espiralizador de verduras puedes utilizar un rallador o pelador normal y pasarlo por el cortado de forma longitudinal. Una vez tengamos esto podemos aliñarlo tal cual con cualquier otro ingrediente que tengamos como frutos secos, tomate seco, tomate fresco rallado a modo de salsa, etc.  Si las laminas nos salen demasiado gruesas o rígidas podemos ponerlos en sal unos minutos y veremos como “suda” su agua y se reblandece. Recuerda que si es ecológico le puedes dejar la piel y en esta se encuentran muchos de los nutrientes.

– Si tenemos un brócoli ecológico y no sabemos que hacer con el lo podemos cocer (preferiblemente al vapor para preservar sus nutrientes) y dejar enfriar unos minutos, luego se puede añadir a cualquier base de vegetales, legumbres, unas lentejas cocidas con unos pimientos rojos en crudo (para tener vitamina c + hierro) o unos frutos secos. Recuerda no cocer más de 3 minutos para que quede al dente y mantenga mejor sus nutrientes.

 

– Ahora supongamos que tenemos varios pimientos sea cual sea su color o tamaño y no tenemos el tiempo o las ganas de cocinarlos o asarlos. Pues los podemos cortar muy finos y dejar macerar en salsa de soja mientras vamos preparando un acompañamiento de pescado, otros ingredientes de ensalada o huevo duro para picárselo en conjunto. Luego cuando estén blandos no hay más que escurrir y añadir un poco de aceite al gusto (ojo con añadir más sal porque la salsa de soja ya es bastante salada). Con esta técnica se mantiene casi intacta la vitamina c del pimiento que si recordáis es casi 3 veces más que la de una naranja. ¿Has probado nuestro pimiento ecológico Sweet Palermo ideal para ensaladas?

Sandía o melón que se va a poner malo y una vez abierto no habrá tiempo para comerlo. Abrir por uno de los extremos, a una distancia intermedia entre el culo y la mitad de la sandía, vaciar con una cuchara con cuidado de no romper la cáscara y triturar. Calentar la pulpa triturada con agar agar hasta que espese, añadir fruta troceada, rellenar y meter en la nevera hasta que se solidifique. Quedará como una gelatina de fruta dulce, nutritiva y saciante.

http://www.lasrecetasdemj.com/2011/05/gajos-de-sandia-con-gelatina-de-fresas.html

Con imaginación hay poco que no puedas hacer en una ensalada, solo tienes que olvidarte de las que conoces y pensar que podrías hacer con lo que el frigo te ofrece. Luego siempre tenemos en casa cosas que tal vez no asociamos directamente a ensaladas pero que se le pueden añadir y dan toque de originalidad como son los frutos secos, las pasas, cualquier legumbre, pasta corta o cereal que siempre podremos mezclar con cualquier verdura y un buen aliño. Los aliños también serán la clave para el sabor final, por ejemplo la mostaza, zumo de naranja o yogur podrán salvarnos más de una ensalada.

Si además queremos que esta ensalada sea un plato único completo habrá que combinar los grupos de alimentos necesarios para ello. Estos son verduras y/o frutas, proteínas y cereales, veamos como:


  1.   Verduras y/o frutas ecológicas. Intentar tener variedad de colores para que la base de la ensalada tenga al menos cuatro colores por ejemplo espinacas baby, zanahoria rallada, tomate cherry y champiñón laminado. Hay que tener en cuenta que una misma verdura podrá utilizarse de diferentes maneras bien laminado, rallado, troceado, cocido, crudo, etc. Para que las ensaladas pasen de ser un mero acompañamiento a una comida principal será fundamental variar en su forma.

  2.   Proteínas. Estas podrán ser bien de fuentes animales o vegetales. Si las elegimos animales lo más rápido será tener huevos ya cocidos listos para picarlos, pollo campero o sepia lista para poner a la plancha y trocear o queso fresco (mejor requesón de buena calidad). Si por el contrario elegimos proteínas vegetales tendremos que tener preparadas legumbres ya cocidas (o tener en la despensa de bote ya cocidas para emergencias), frutos secos crudos y cereales que veremos a continuación. Las legumbres como las lentejas, garbanzos o alubias blancas son una nutritiva opción para tus ensaladas rápidas. Por ejemplo canónigos con lentejas o pipirrana con garbanzos.

  3.   Cereales preferiblemente integrales. Estos también será mejor tenerlos ya cocidos (pero al dente para evitar que se queden demasiado blandos) para que luego sea más sencillo y rápido añadirlos a cualquier base de verduras que elijamos o tengamos disponible. Algunas opciones son pasta corta, arroz, quinoa, cuscús, trigo sarraceno, etc. Por ejemplo tabulé con cuscús o quinoa o ensalada de arroz.

Algo que nos podrá ayudar a agilizar la elaboración será tener claro qué vamos a preparar y para esto tener un recetario disponible al que poder acudir en momentos donde la imaginación flaquea puede hará que perdamos tiempo pensando o buscando o que incluso acabemos acudiendo a la comida no tan saludable por falta de ideas y paciencia.

Prepara tus ingredientes ecológicos y tus recetas y empieza a convertir tus ensaladas en comida rápida, rica, completa y saludable.

 

 

¡Experimenta y comparte!

 

Gluten, lactosa, azúcar y aceite de palma ¿comer o no comer?

Gluten, lactosa, azúcar y aceite de palma ¿comer o no comer?

Si estás mínimamente al día en temas de salud y alimentación, sabrás que en los últimos meses no se habla de otra cosa. Además cada vez más nos encontramos en los supermercados nuevos productos con reclamos nutricionales del tipo “sin gluten”, “sin lactosa”, “sin azúcar” y próximamente “sin aceite de palma”.

Pero seguro que a todos nos rondan por la cabeza preguntas como ¿es más sana una dieta sin ellos?¿Son adecuados para todos?¿Serán realmente algo más que modas?

Pues bien, para poder ayudar a aclarar todos estas cuestiones y contribuir a que se tenga más información y por tanto se coma mejor, vamos a examinar las ventajas y desventajas de estos productos.


¿SIN GLUTEN?


El gluten es un conjunto de pequeñas proteínas que se encuentra en cereales como el trigo, el centeno, la cebada, la espelta o el kamut, siendo responsable de la esponjosidad del pan o la elasticidad de la pasta. De hecho, en latín ‘gluten’ significa pegamento o sustancia pegajosa (glue en inglés).

El boom de los alimentos sin gluten aparece, entre otras cosas, porque se le empieza a poner nombre a los síntomas asociados a una mala tolerancia al mismo. Estos son tres:

Enfermedad celiaca o intolerancia al gluten: desorden genético autoinmune que ocurre como reacción a la ingesta del gluten en individuos genéticamente predispuestos.

Sensibilidad al gluten no celiaca: es la que cuesta más trabajo diagnosticar, ya que no es una reacción de inmunológica ni autoinmune y solo se puede diagnosticar a través de sus síntomas y si estos mejoran a través de una dieta libre de gluten.

Alergia al gluten: es una reacción autoinmune a cualquiera de las proteínas del gluten. Es la menos común, pero a diferencia de las otras, esta reacción sucede muy rápido tras ingerir algún alimento con gluten y desencadena una serie de síntomas que pueden llevar hasta la anafilaxia.


En general los síntomas más frecuentes son los gastrointestinales como diarrea, estreñimiento o distensión abdominal, pero también existen otros como anemia, irritabilidad, fatiga crónica, amenorrea o diferentes formas de dermatitis.

Por todo ello, antes de plantearse llevar una dieta sin gluten habrá que realizar las pruebas necesarias para determinar si existe realmente un problema con él o no.

En ocasiones tomamos productos sin gluten simplemente porque nos creemos que son más sanos, pero no tiene por qué ser así. De hecho, un producto puede no contener gluten pero sí gran cantidad de azúcar, grasas, conservantes y tantos otros ingredientes tal vez peores.

Si tuvieras que llevar una dieta sin gluten por un diagnóstico o porque te encuentras mejor con ella, lo mejor es hacerlo a partir de alimentos naturalmente sin gluten, lo menos procesado posible, como frutas, verduras o cereales como el arroz, la quinoa, el amaranto, el trigo sarraceno, el mijo, el sorgo o el teff.

Cereales y semillas sin gluten

                                           Cereales y semillas sin gluten


¿SIN LACTOSA?


Aquí tenemos declarada otra guerra entre la leche de vaca y las bebidas vegetales, en la que se mezclan factores como la controvertida digestión de la leche o la moda del vegano o flexiteriano, que cada vez consume más productos de origen vegetal.

La lactosa es el azúcar de la leche de los mamíferos y responsable de su sabor dulce. Para que esta sea absorbida correctamente es necesaria una enzima llamada lactasa. Cuando esta no se produce en cantidad suficiente puede provocar una mala absorción de lactosa, dando síntomas como dolor abdominal, estreñimiento e incluso vómitos, que es lo que se conoce como intolerancia a la lactosa.

También puede ocurrir que esta se absorba bien pero que exista una alergia a las proteínas de la leche, donde el involucrado será el sistema inmunológico en vez del digestivo y los síntomas estarán relacionados con la piel y el sistema respiratorio.

Ambos se pueden diagnosticar fácilmente, aunque tal y como ocurría con la sensibilidad al gluten no celiaca, también se ha comprobado que personas sin alergia ni intolerancia han mejorado síntomas como la secreción de moco o dolores articulares al retirar los lácteos de la dieta.

Las bebidas vegetales están enriquecidas con la misma cantidad de calcio que contiene la leche animal, pero hay que mirar muy bien los ingredientes ,porque estas pueden contener cantidades elevadas de azúcares (sobretodo la de almendra y arroz). Nuestros consejos al respecto:

– Si utilizas bebida vegetal, que no tenga azúcares añadidos y que esté fortificada con calcio.

– Si utilizas leche animal, que sea entera y ecológica para evitar los residuos de hormonas empleadas en la ganadería intensiva.


¿SIN AZÚCAR?


La sacarosa, azúcar común o de mesa, es un disacárido formado por glucosa y fructosa que se obtiene de la caña de azúcar o remolacha.

El azúcar en su forma original es oscura y pegajosa. Para obtener la versión blanca que hoy consumimos masivamente se somete a un proceso de purificación química y cristalización.

La demonización del azúcar es causada no solamente por las enfermedades asociadas a su consumo, sino por la cantidad muy por encima de las recomendaciones que ingerimos hoy día. Esto es debido a que los productos alimenticios que llenan nuestras despensas contienen mucho más azúcar del que nos pensamos, como ya vimos en el articulo dedicado a los zumos.

Ante la pregunta de cómo podemos reducir la ingesta diaria de azúcar, la respuesta no es sustituir por edulcorantes (como también vimos en este artículo ), sino reducir de manera general su consumo e ir haciendo al paladar a los sabores naturales. Solo de esta manera podremos ir acostumbrándonos a comer alimentos “más reales” y menos preparados alimenticios que se parecen a todo menos a comida.

Si quieres saber si un alimento envasado es más o menos sano, solo tienes que mirar la lista de ingredientes y ver si te comerías todos ellos tranquilamente o no.

 

Contenido en azúcar de diferentes endulzantes por molasaber.org
Contenido en azúcar de diferentes endulzantes por molasaber.org

 


¿SIN ACEITE DE PALMA?


El primer puesto de la lista de los demonios alimentarios lo ocupa ahora el aceite de palma. Pero ¿sabemos realmente por qué?

En 2011 salió una nueva normativa europea que obliga a poner el tipo de aceite vegetal que contiene cada alimento, pues hasta entonces no podíamos saber si este era de palma, maíz, soja, girasol u otro. Ahora que es obligatorio especificarlo han saltado todas las alarmas al ver que muchos productos de consumo doméstico (comestibles o no) contienen este aceite.

Antes de ver por qué es tan usado y por qué debería dejar de usarse, veamos cómo reconocerlo en una etiqueta:

– Aceite de palma

– Aceite de palmiste

– Grasa vegetal (palma)

Sodium palmitate

* Ver más en esta lista 

 

Fruto de la palma

Fruto de la palma

Este aceite se usa tanto porque es barato y aporta una textura y sabor muy agradables, hasta el punto de que a algunos productos que lo contienen en gran cantidad, como los donuts, les resultaría prácticamente imposible eliminarlo de su formulación, pues cambiaria totalmente y seguro que dejaría de saber a donuts.

El problema del uso de este aceite en la industria alimentaria es, por un lado, el gran impacto ambiental consecuencia de su explotación, producción y transporte, y por otro su alto contenido en ácidos grasos saturados, en particular el palmítico, que está asociado a enfermedades cardiovasculares y ciertos cánceres. Ahora bien, esa no es la única sustancia nociva de este aceite . También contiene subproductos derivados del proceso de refinado y de la temperatura muy perjudiciales para la salud y considerados tóxicos.

En defensa del aceite de palma hay que resaltar que en su estado puro sin calentar ni refinar no produce estos tóxicos, pero por desgracia el que nos encontramos en los alimentos no es este.

Entonces ¿esto quiere decir que aquellos alimentos a los que se les quite el aceite de palma son buenos? NO. Como veíamos para el azúcar, el gluten o la lactosa, la eliminación o sustitución de un ingrediente no lo vuelve saludable automáticamente. Volvemos a recordar el truco de la lista de ingredientes como indicador de saludable, siendo aún mejores aquellos que no necesitan adjuntar ninguna lista porque no viene envasados, como las frutas o las verduras, subiendo un escalón más en salud si son ecológicas.