dieta mediterránea

Semana de la dieta Mediterránea

 

Esta semana está dedicada a la Dieta Mediterránea y en todo el país se están haciendo actividades para promocionar esta herencia cultural que tanto contribuye a la salud de los países que por su situación geográfica la disfrutan.

Entre todos los modelos de dietas ideales que se proponen constantemente, la Dieta Mediterránea es realmente la única que se ha incluido por el comité de la UNESCO en la Lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad y lleva a sus espaldas una gran lista de artículos científicos que avalan sus múltiples propiedades beneficiosas para nuestra salud.

Los ingredientes principales de esta dieta son “el aceite de oliva, los cereales, las frutas y verduras frescas o secas, una proporción moderada de carne, pescado y productos lácteos, y abundantes condimentos y especias, cuyo consumo en la mesa se acompaña de vino o infusiones, respetando siempre las creencias de cada comunidad”. Además de ser considerada un “elemento cultural que propicia la interacción social” sostiene el comité.

Fuente: http://www.edualimentaria.com/alimentacion-saludable-dieta-mediterranea/piramide
Fuente: http://www.edualimentaria.com/alimentacion-saludable-dieta-mediterranea/piramide
Figura 1: Pirámide de la Dieta Mediterránea Tradicional desarrollada por Oldways (traducida)

El primer estudio científico de envergadura que se publicó fue The seven countries (EEUU, Finlandia, Países Bajos, Italia, Yugoslavia, Japón y Grecia), que por primera vez demostró que los habitantes de países de la cuenca mediterránea presentaban una incidencia mucho menor de infartos cardíacos, mientras que en otros como Finlandia, EEUU y los Países Bajos se daban más casos de cardiopatías coronarias, asociado a las diferencias dietéticas entre estos países.

Desde entonces  cada vez hay más interés científico en buscar cuales son los protagonistas de la alimentación mediterránea, que tantos beneficios para la salud suponen, y como actúan. En la actualidad PREDIMED es el estudio mas completo que se está llevando a cabo en España para valorar los efectos de la Dieta Mediterránea en la prevención primaria de la enfermedades crónicas. En este estudio participan más de 90 investigadores y 7447 voluntarios con un alto riesgo cardiovascular en los cuales ya han podido comprobar como al llevar una dieta mediterránea con aceite de oliva virgen o frutos secos, disminuyen en al menos un 30% su riesgo de padecer estas enfermedades.

Dentro de los ingredientes principales responsables de lo saludable de la dieta mediterránea encontramos el tomate de nuestra tierra y sus derivados. Veamos cuales son los principales estudios para ellos:

  • Relación entre el consumo de gazpacho y la hipertensión arterial publicado en la revista “Nutrition, Metabolism & Cardiovascular Diseases”. En esta se comprobó como aquellos individuos que consumían gazpacho de manera regular disminuían considerablemente su tensión arterial debido seguramente a la sinergia entre los nutrientes contenidos en este cóctel de salud. Parece ser que los principales responsables sean el licopeno y la vitamina C.
  • El tomate y el cáncer. Hay muchísimos estudios que relacionan el papel del tomate en diferentes tipos de cáncer en particular próstata, pulmón y estomago . El principal responsable de esto parece ser el licopeno, que actúa mayoritariamente en la próstata, siendo especialmente beneficioso en el tumor que afecta a este órgano.

Un estudio publicado recientemente en la revista médica “Cancer Epidemiology, Biomarkers and Prevention”, concluyó que tomar diez porciones de tomate a la semana (cada porción equivale a un tomate mediano o 150 ml de zumo de tomate) reduce en un 18% el riesgo de desarrollar cáncer de próstata.

  • El licopeno reduce el riesgo de sufrir un ictus.  Además de ser un potente antioxidante el licopeno ejerce una acción vasodilatadora mediante la cual produce la reducción de la hipertensión que veíamos antes, pero también gracias a esto puede proteger frente a la formación de coágulos en sangre. Por esto desde la sociedad española de cardiología se defiende que, aunque no se conozca exactamente el mecanismo de acción responsable, el consumo de licopeno pueda reducir el riesgo de padecer un evento cardiovascular. De hecho una publicación del la American Academy of Neurology observó que los hombres sometidos al estudio que poseían altas concentraciones de licopeno en sangre tenían un 59% menos de riesgo de sufrir un ictus isquémico y un 55% menos de riesgo de sufrir cualquier tipo de accidente cerebrovascular, incluidos los hemorrágicos, en comparación de los individuos con una menor concentración.
Trombosis venosa profunda
Fuente : http://www.curarconopinion.com/trombosis-venosa-profunda-un-riesgo-silencioso/